Bg. 4.22 - Alcanzando la plena satisfacción



Clase de S.G. Vīrabahu Mahārāja
Bhagavad-gītā 4.22
Ciudad de Rosario, Argentina, Julio de 1994

Enviada por Gustavo Medina

yadṛcchā-lābha-santuṣṭo
dvandvātīto vimatsaraḥ
samaḥ siddhāv asiddhau ca
kṛtvāpi na nibadhyate

“Él se satisface con ganancias que vienen por sí mismas, ha superado la dualidad, está libre de toda envidia y es estable tanto en el éxito como en el fracaso. Por eso, él nunca se enreda aunque ejecute acciones”.

Quizás lo más significativo que podemos destacar acá es la palabra santuṣṭaḥ (santuṣṭo). Valga la explicación de que cuando tenemos el texto escrito de ese modo... Las palabras —según la gramática sánscrita— cambian de terminación según la siguiente palabra que venga en la oración. Siempre que recitamos los versos primero recitamos palabra por palabra y, al recitar cada palabra, la terminación a veces es un poco distinta. De esta manera, por ejemplo, ahí dice santuṣṭo pero cuando es palabra por palabra, la palabra separada es santuṣṭaḥ (que se vuelve santuṣṭo en la oración). Entonces, por eso hay esa diferencia. A veces, la gente no sabe lo que está pasando y oyen como si fuera diferente, como si hubiera un error. Pero eso es todo lo que está pasando: que cuando mencionamos la palabra separada cambia la terminación.

Así que santuṣṭaḥ significa satisfacción. Santuṣṭaḥ. Tuṣṭiḥ y santuṣṭaḥ, todo esto significa satisfacción. Y queríamos se­ña­lar eso porque constantemente nos sentimos insatisfechos, y este Movimiento de Conciencia de Kṛṣṇa es para conseguir la satisfacción. Y aquí se describe, pues, la situación de una persona satisfecha. Un devoto también mide su adelanto espiritual según cuán satisfecho se siente, especialmente, desde el punto de vista material (en lo que concierne al comer, dormir, apa­re­arse y protegerse). El devoto se satisface con lo que le viene de un modo normal, natural. No significa que no hace nada, esto no se debe... Como Prabhupāda explica muy claramente en el significado, no se trata de un vago. Este texto no anima a la va­gan­cia, no incita, no es una promoción de la vagancia. El devoto se ocupa. El devoto es muy activo y está siempre activo en el servicio a Kṛṣṇa. Y en medio de ese servicio a Kṛṣṇa trata de buscar su manutención y la de los suyos con su honesta labor, como dijo Prabhupāda en el significado.

El devoto debe trabajar para mantener a su familia pero debe hacerlo de tal manera que no se olvide de Kṛṣṇa. Y, además, debe estar satisfecho con lo que el destino le ha proporcionado. Uno no debe tratar de vivir el destino de otra persona. Por eso, se dice aquí vimatsaraḥ. Esa palabra se menciona un poquito diferente en el Primer Canto del Śrīmad-Bhāgavatam: nirmat­sara. Se dice que un devoto debe ser así, vimatsara o nirmatsara. Nirmatsarāṇām satām: se dice que estas Escrituras son para que las estudie... Por eso, el otro día estábamos diciendo que estos libros no se pueden estudiar como cualquier otro libro. Uno cree: bueno, como es un libro, uno se sienta, lo estudia y ya está —se lo aprende. Pero no es así. Estos libros, se explica en las Escrituras, en el Śrīmad-Bhāgavatam se dice al principio, en uno de los primeros versos (segundo verso): Nirmatsarāṇām satām, que estos libros son para que los entiendan aquellos que no sienten envidia. Entonces, un devoto está satisfecho y, como está satisfecho, no envidia a nadie. Porque él se siente completo, se siente satisfecho en lo personal. Y en lo único que se siente insatisfecho es en su servicio a Kṛṣṇa, siempre quiere mejorar su servicio a Kṛṣṇa; pero en términos materiales, no envidia a nadie. Así pues, esta vida de conciencia de Kṛṣṇa es para que nos conformemos con nuestro destino y no estemos tratando de vivir el destino de otra persona.

En este mundo siempre va a haber alguien mejor que nosotros, alguien igual a nosotros y alguien peor que nosotros. Enton­ces, estas comparaciones no deben ser motivo de perturbación. Especialmente, el ver que hay alguien mejor que uno, no debe agitarnos, angustiarnos; por eso se dice acá “se satisface con ganancias que vienen por sí mismas”. No hay que confundirse: esto no significa que uno se queda cruzado de brazos esperando que algo caiga del cielo. Por eso decimos, esto no anima a la vagancia. “Ganancias que vienen por sí mismas” significa que uno hace el esfuerzo que corresponde.

En la Cultura Védica hay un concepto —hay tantos conceptos que no conocemos, que no tenemos en nuestras culturas oc­cidentales— es el concepto sva-dharma. Sva-dharma se traduce como ocupación obligatoria, el deber de cada cual. Cada cual, según el cuerpo, la familia, la educación que ha adquirido, tiene una actividad que ejecutar. Según sus tenden­cias —el cuerpo le imprime una serie de tendencias. Vemos que esto inclusive se estudia en Psicología: las tipologías (1). Me acuerdo de una: Leptosomático... Pícnico... Así, hay unas tipologías en Psicología: según el cuerpo, la persona tiene una serie de tendencias. Todo eso es cierto, hay una serie de influencias que nuestro cuerpo ejerce en nosotros. Y según esas in­fluencias —según el cuerpo, según nuestro destino— vamos inclinándonos por cierta educación, y esa educación nos lleva a tener una determinada profesión u ocupación. Entonces, esa ocupación (que nos viene de esa manera) es nuestra ocupación obligatoria. Es obligatoria porque hay que hacer algo; Kṛṣṇa dice también eso en el Bhagavad-gita, que hasta Él mismo está activo para dar el ejemplo.

Entonces, hay que hacer algo, uno no puede ser un vago. Y ese algo que hay que hacer viene determinado por el destino de uno, por las tendencias de uno. Y la sociedad —de acuerdo con eso— se clasifica en brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras. To­das las ocupaciones que existen, que pueden existir, caen dentro de una de estas cuatro categorías: brāhmaṇas, kṣatriyas, vaiśyas y śūdras. Están los obreros; los comerciantes (a grandes rasgos); los militares y dirigentes del país (administradores del país y administradores en general, son los kṣatriyas). Y, finalmente, los intelectuales, los profesores (los brāhmaṇas: profeso­res y sacerdotes). Entonces, todas las ocupaciones caen dentro de uno de estos rubros, dentro de una de estas categorías. Y cada uno de nosotros cae dentro de una esas ocupaciones, tiene algún tipo de tendencia que lo hace caer ahí (en una de esas catego­rías), y uno no puede cambiar de categoría artificialmente o creer que se encuentra en una categoría artificialmente.

Como estas co­sas no se conocen en la vida moderna, en la civilización moderna, vemos cómo hay una idea, por ejemplo, de que todo el mundo tiene que ir a la Universidad. Y, debido a ello, hay tantísima gente frustrada, se gasta tantísimo dinero. Todo el que ha ido a la Universidad lo sabe: es una de las estadísticas que existen en todas las universidades, cuánta gente entra y qué porcentaje sale. Y todo el mundo sabe que es muy pequeño —que de tanta gente que entra, un pequeño porcentaje es el que sale. Y todos aquellos que hemos ido a la Universidad hemos presenciado tantas cosas! A veces, sacan a estudiantes en camilla porque están tan frustrados que les dan ataques y depresiones. Y pasan todo tipo de cosas. Yo presencié inclusive, en mi época de estudiante, el suicidio de una persona conocida: se tiró del último piso de la Biblioteca de la Universidad. Enton­ces, estas cosas ocu­rren. ¿Por qué? Porque la gente es forzada a ir contra su naturaleza. Y, por eso, en el Bhagavad-gita se dice que con la represión no se gana nada. ¿De qué sirve la represión? Entonces vemos que en esta época, porque no se acepta esto y hay una idea social tan diferente, una presión social tan diferente, todo el mundo siente la presión de que tiene que ser estu­diante, ser intelectual, por ejemplo, cuando no todo el mundo tiene esa tendencia.

Así pues, en la Cultura Védica todas las actividades son respetadas, todas las posiciones son respetadas, y no hay una su­premacía artificial de un grupo sobre otro o una supremacía tiránica de un grupo sobre otro. Cada quien acepta su destino. Esto no es fatalismo; no es cuestión de fatalismo o de... No sé con qué otro tipo de palabras se definen esta clase de conceptos en el mundo moderno. Es algo natural y, por eso, es muy importante esta palabra: santuṣṭaḥ. La prueba es que nadie está satisfecho; esa es la prueba —que nadie está satisfecho por no seguir este sistema. La gente está muy frustrada y, por eso, decíamos esta mañana, se ha vuelto un gran negocio y una gran profesión la Psicología. Porque en estos países hay tanta gente frustrada y deprimida, que necesitan del psicólogo como parte de su vida normal. La gente ya casi no concibe la vida sin psicólogo. Y todas estas frustraciones vienen de vivir una vida antinatural, en donde la gente siente la gran presión de tener que ser alguien en la vida que sencillamente no es.

Entonces, santuṣṭaḥ: este Movimiento de Conciencia de Kṛṣṇa es para que nos sintamos satis­fechos. En ese sentido, esta vida de conciencia de Kṛṣṇa es muy buena para que alcancemos la satisfacción material: los de­votos con muy poco se pue­den mantener. Cuando uno sigue la vida de conciencia de Kṛṣṇa, vive de una manera mucho más sencilla y no requiere de tanto dinero, tanto esfuerzo, como si no viviera la vida de conciencia de Kṛṣṇa. Pero igual hay que trabajar. Eso es inevita­ble. Srila Prabhupāda siempre decía que este Movimiento no era para tipos... Decía así, “tipos perezosos” —lazy fellows, decía en inglés. No es para “tipos perezosos”, “sujetos perezosos”.

Por lo tanto, no debemos creer que la filosofía o el Movimiento Hare Kṛṣṇa es un refugio para no cumplir con nuestras responsabilidades, nuestros deberes. Debemos tener cuidado con eso. La vida de conciencia de Kṛṣṇa es para ser verdade­ramente responsables y cumplir con todas nuestras responsabilidades —comenzando con la responsabilidad que tenemos con Kṛṣṇa, que es la primera y princi­pal. Y eso es lo que se explica acá: Prabhupāda muy claramente en el significado dice que esa persona consciente de Kṛṣṇa “no permite que servir a alguien estorbe su propio servicio en el proceso de conciencia de Kṛṣṇa”. No permite que cualquier otro servicio (que cualquier otro trabajo) le estorbe en su servicio a Kṛṣṇa. Lo primero y principal, es el servicio a Kṛṣṇa.

“Sin embargo, por el bien del servicio del Señor puede participar en cualquier clase de actividades, sin que la perturbe la dualidad del mundo material”. Esto es muy importante porque, a veces, nuestros devotos se preocupan por tener que salir al mundo para ganarse la vida, temiendo verse perturbados por las dualidades del mundo. Entonces, Prabhupāda aquí explica eso: que por el bien del servicio del Señor el devoto puede participar en cualquier clase de actividades, sin que lo perturbe la dua­lidad del mundo material. Esto tiene un doble significado porque primero Prabhupāda nos está hablando (en la página ante­rior) de cómo el devoto se gana la vida mediante su propia y honesta labor —en palabras de Srila Prabhupāda. Y para ello, muchas veces tiene que salir al mundo (para ganarse la vida con su honesta labor). Y otro significado es que los devotos que tienen fun­ción y actividad de sacerdotes, de monjes, y también tienen que salir al mundo para predicar, tratar con toda la gente y ayudarles en su vida espiritual, también deben sentir la protección de Kṛṣṇa —que la dualidad del mundo no los va a afec­tar si se mantienen viviendo estrictamente de acuerdo con los principios de la vida de conciencia de Kṛṣṇa; van a estar siem­pre protegidos, dentro y fuera del templo.

Entonces, quisimos, pues, señalar, destacar esta palabra (santuṣṭaḥ) de este texto, ya que consideramos que es de vital importancia que consigamos la satisfacción, y que sepamos que en este Movimiento Hare Kṛṣṇa podemos conseguir esa satisfacción.


NOTAS

(1) La premisa de estas investigaciones es la existencia de una correlación entre las características físicas del individuo y sus rasgos psicológicos.


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