30. Historias cortas - Somos seguidores de Prahlāda Mahārāja


Hay un refrán bengalí que dice «¿Qué no comerá una cabra y qué no dirá un loco?». Entonces Prabhupāda contó una historia para ejemplificar la locura del mundo material.
En una ocasión el gobierno de la India quería una pintura de una escena de guerra en la que un niño era asesinado enfrente de su madre. Empleados del gobierno pidieron a muchos artistas que pintaran cuadros mostrando cómo se vería el rostro de la madre viendo a su hijo muerto. El cuadro ganador mostraba a la madre cubriéndose los ojos con el brazo. Prabhupāda explicó que cualquiera que pueda tolerar ver a su niño siendo asesinado es un demonio incivilizado y sin misericordia. Dijo que los científicos son todos locos, que incluso matarán a sus propios niños y comerán sus cuerpos. De esta manera habló de cuán demoníaca se había vuelto la cultura materialista.
Diario de Tamāla Kṛṣṇa Goswami

Una vez Prabhupāda contó una historia sobre Prahlāda Mahārāja y su padre Hiraṇyakaśipu. Debido a que Prahlāda era su hijo, Hiraṇyakaśipu sentía algún afecto por él. Un día Hiraṇyakaśipu le preguntó a Prahlāda: —Mi querido hijo, ¿qué has aprendido de tu maestro? Cuéntame lo mejor que has aprendido. Ten la bondad de hacérmelo saber—. El niño respondió: —He aprendido śravaṇaṁ, kīrtanaṁ, viṣṇoḥ smaraṇaṁ, pāda-sevanaṁ, ārcanaṁ, vandanaṁ, dāsyaṁ, sakhyam ātma-nivedanam (oír acerca de Kṛṣṇa, cantar Sus glorias, recordarlo, servir a Sus pies de loto, adorarlo, orarle, volverse Su sirviente y Su amigo y entregarle todo).
Prabhupāda entonces explicó que nosotros estamos escuchando y recitando tantos otros temas aparte de Viṣṇu. Dijo que en todos los países se venden millones y millones de diversos tipos de revistas. Relató cómo pacientes de diabetes han formado una asociación y publican una revista. Por dos dólares al año uno puede recibir información de cómo protegerse de la diabetes. Prabhupāda dijo que en América dos dólares no son nada, y sin embargo la asociación de diabéticos colecta millones de dólares con su revista. Mas esa clase de canto y audición no es necesario. Prabhupāda dijo que como somos seguidores de Prahlāda Mahārāja, no estamos interesados en todas estas revistas.
Clase en Los Ángeles (27 mayo 1972).

Prabhupāda criticaba el hecho de que los occidentales sacaran revistas acerca de toda clase de filosofías absurdas, aunque él apoyaba una revista: De Vuelta al Supremo. En 1969 en Nueva Vṛndāvana (Virginia Occidental, EE.UU.), Śrīla Prabhupāda dijo: «¡Tan sólo produzcan una página: De Vuelta al Supremo! Eso traerá una revolución en la sociedad humana acerca de la comprensión sobre la vida espiritual. ¡No produzcan esta literatura sin sentido!» (The Back to Godhead Handbook, Prefacio).


<<< anterior        siguiente >>>

29. Gotitas de néctar - La atención personal y amorosa de Śrīla Prabhupāda


Una vez, en Londres, Trivikrama dāsa estaba dando un masaje a Prabhupāda y Prabhupāda le preguntó si comía lo suficiente. En esa época los devotos de Londres comían sólo una vez al día. Trivikrama le dijo que sí, y Prabhupāda le preguntó cuántos capātīs comía cada día. Trivikrama le dijo que cuatro. Prabhupāda dijo que no eran muchos y Trivikrama explicó que probablemente podía comer más, pero que eso era todo lo que se le daba. Desde aquella noche Prabhupāda dispuso que se les sirviese una segunda comida a los devotos por la noche.
Entrevista con Trivikrama Swami

Prabhupāda siempre se preocupaba mucho de que sus devotos mantuvieran su salud. Una vez le expresó su preocupación a una de sus hijas espirituales que estaba embarazada y le dio consejos acerca de la salud.
Cuando Prabhupāda estaba en Filadelfia, Sarveśvarī-devī dāsī cocinaba para él. Una vez, cuando fue a la habitación de Prabhupāda para retirar el plato, notó que él había dejado una taza de leche entera. Prabhupāda le dijo que la bebiese. Le dijo que ella tenía que beber tanta leche como le fuera posible mientras estuviese embarazada y durante la cría, porque de esa manera su bebé sería muy feliz, saludable y apacible. Sarveśvarī dāsī dijo que iba a beber la leche y entonces retiró el plato. Cuando Sarveśvarī dāsī llevaba el plato de Prabhupāda escaleras abajo, Brahmānanda pasó a su lado y vio la leche. —¡Dame esa leche! —exclamó. Pero Sarveśvarī replicó que no podía porque Prabhupāda le había dicho que la bebiese. Entonces Brahmānanda concedió que ella la necesitaba más que él.
Entrevista con Sarveśvarī-devī dāsī

Una vez Prabhupāda le preguntó a Nandarāṇī-devī dāsī si sus niños comían dāl y capātīs todos los días. En esa época los niños tenían uno y dos años. Nandarāṇī dijo que sí y Prabhupāda aprobó eso. Dijo que si los niños comían dāl y capātīs desde una edad muy temprana siempre tendrían buena salud. Dijo que el dāl debería estar muy caliente y que debía remojar el capātī en él para que los niños pudiesen comerlo. Le dijo que también podía poner arroz en el dāl. Prabhupāda dijo que el urad-dāl es el mejor, seguido del mung, y luego lentejas. Dijo que la soya no es necesaria.
Entrevista con Nandarāṇī-devī dāsī

Vida espiritual en el mundo material
Jagattāriṇī-devī dāsī fue originalmente presentada a Prabhupāda como una actriz profesional de Australia. Prabhupāda le pidió que hiciese el papel de Śacīdevī en una obra que estaba produciendo Hayagrīva. Entonces Prabhupāda comenzó a hablar de sus propias experiencias en el teatro. Mencionó que cuando era un muchacho, su tío dirigía una compañía teatral y le había permitido hacer el papel de Advaita Ācārya en una obra acerca del Señor Caitanya. Prabhupāda comentó que la obra hizo llorar a toda la audiencia.
En el curso de la conversación Prabhupāda mencionó el término teatral «sala verde». En la tradición teatral inglesa, los actores recibían formal y apropiadamente a los miembros de la aristocracia en la «sala verde». Jagattāriṇī quedó maravillada de que Prabhupāda —cuya vida como un santo de la India parecía tan alejada de la vida occidental— estuviera aun así tan al corriente de términos occidentales tan sofisticados.
Entrevista con Jagattāriṇī-devī dāsī

Una vez, Hari-vilāsa dāsa acompañó a Prabhupāda en un paseo matinal por el centro de París. Caminando por las ajetreadas calles de la ciudad, Prabhupāda se detuvo de repente y se quedó en silencio durante por lo menos treinta segundos. Luego dijo: —Qué brisa tan buena, es igual que la de Vṛndāvana—. Entonces Hari-vilāsa se dio cuenta de que los sentidos y la conciencia de Prabhupāda eran completamente trascendentales al mundo material.
Entrevista con Hari-vilāsa dāsa


Las primeras tres gotas en esta sección muestran a Prabhupāda como el benevolente padre espiritual que quiere estar seguro de que sus niños tengan suficiente comida y bebida. Este es Prabhupāda en el espíritu de «come más, come más», que él introdujo en el primer templo de ISKCON, en el local de la Segunda Avenida 26 de Nueva York. Los devotos que participaron en esos pasatiempos —Trivikrama Swami, Sarveśvarī-devī dāsī y Nandarāṇī-devī dāsī— parecían estar dispuestos a ser tan renunciados como fuera posible, comer un número mínimo de capātīs, pasar sin leche si fuera necesario, y darles a sus niños cualquier cosa que Prabhupāda les ordenase. Los discípulos estaban en el espíritu del estudiante que no pide más comida sino que espera la orden del maestro espiritual. Cuando fueron instruidos por Śrīla Prabhupāda para que se cuidasen y tomasen suficiente prasāda, los devotos respondieron con un aumento de amor por Śrīla Prabhupāda que iba más allá de los límites de su placer de poder comer más. No es el permiso de comer más, sino la atención personal que Prabhupāda daba a sus necesidades lo que les hace recordar estas instrucciones como gotitas de néctar.

28. No desperdiciar la energía de Kṛṣṇa


Cuando Prabhupāda visitó Nueva Vṛndāvana, además de sus clases filosóficas, impartió muchas instrucciones prácticas sobre la vida en el campo y la vida diaria en la conciencia de Kṛṣṇa. A veces eran simplemente sugerencias espontáneas, mas eran muy importantes. Paramānanda dāsa anotaba estas instrucciones como fundamentales para cualquiera que viviese en una finca consciente de Kṛṣṇa. Cuando Prabhupāda visitó Nueva Vṛndāvana en 1969, los devotos tenían cuatro vacas. Le pidieron que les diera un nombre y él instruyó que a todas las llamasen Surabhi. Poco tiempo después los devotos de nuevo se acercaron a Prabhupāda y le preguntaron cómo podían llamar por separado a cada vaca si todas compartían el mismo nombre. Prabhupāda dijo que podían llamarlas Surabhi Uno, Surabhi Dos, Surabhi Tres y Surabhi Cuatro. Tras algún tiempo, sin embargo, los devotos adquirieron el hábito de nombrar a las vacas simplemente como Uno, Dos, Tres y Cuatro. Y se sentían insatisfechos de hacerlo así. Para entonces Prabhupāda se había ido de Nueva Vṛndāvana, mas los devotos en sus cartas le pedían repetidamente que les pusiese un nombre individual a cada vaca. Prabhupāda en sus respuestas ignoraba el pedido, pero después de algún tiempo las nombró Śukla, Kāliya, Dutya y Satya. Después de esto los devotos mismos les pusieron los nombres a las vacas que adquirieron posteriormente.
Muchas de estas instrucciones de Prabhupāda enfatizaban el no desperdiciar la energía de Kṛṣṇa. Estas instrucciones eran aplicables especialmente a la vida de autosuficiencia en la finca. Paramānanda notó que Prabhupāda era consciente de los detalles más pequeños de la vida diaria y que no le agradaba ver que nada fuese desperdiciado. Tomaba notas en pedazos viejos de papel, e incluso escribía en el reverso de viejas hojas de papel. Una vez Paramānanda estaba cortando algunos arbustos espinosos que habían crecido en un prado de Nueva Vṛndāvana. Los devotos tenían una actitud de desdén hacia estas cizañas y las consideraban entidades vivientes muy impías. A menudo las vacas pasaban sobre estas cizañas y las espinas arañaban sus ubres. Prabhupāda vio a Paramānanda cortar los arbustos espinosos con un machete. —¿Qué vas a hacer con eso? —preguntó Prabhupāda— ¿Las vas a usar como combustible?
La pregunta de Prabhupāda tuvo un efecto profundo sobre Paramānanda, que se hizo consciente de la importancia de no desperdiciar nada ni tratar nada caprichosamente.
Entrevista con Paramānanda dāsa

Son muy dulces las meditaciones sobre Prabhupāda en lugares particulares, tales como sus visitas a la finca de Nueva Vṛndāvana (en Virginia Occidental, EE.UU.).
Devotos de diversos países han pedido que se escriban secciones especiales acerca de Prabhupāda que puedan ser incluidas en su biografía de un volumen describiendo los līlās de Prabhupāda en su país. Sería un valioso esfuerzo de devotos de yātrās particulares investigar e entrevistar a devotos en su área para realizar tales retratos. Los materiales obvios a recoger son las clases grabadas y los paseos matinales de Prabhupāda mientras visitaba ese lugar, así como cualquier referencia que él haya podido hacer de ese lugar en sus libros. Por otra parte un devoto con iniciativa podría tratar de localizar a los invitados que estuvieron con Prabhupāda mientras él visitó ese templo, algunos de los cuales aún pueden estar asequibles para entrevistas. Naturalmente, deberían ser entrevistados los devotos que tuvieron la buena fortuna de ver a Prabhupāda. Al colectar tales materiales, emergerán temas y patrones interesantes que pueden no ser obvios hasta que uno de hecho comience a conocer de cerca las visitas de Prabhupāda a un deśa particular.
Diversas zonas del mundo sacaron a relucir diferentes aspectos de la rica personalidad de Śrīla Prabhupāda. Naturalmente, habló acerca de la protección de la vaca cuando estaba en Vṛndāvana, y acerca de la educación de los niños en el gurukula de Dallas (Texas, EE.UU.). Un lugar en particular que no hemos cubierto al describir los pasatiempos de Prabhupāda es Hyderabad, que es un yātrā importante en las actividades de Prabhupāda. Allí él desarrolló un importante templo urbano, y también comenzó un proyecto de centro agrícola.

Nosotros esperamos que los devotos de las diferentes regiones descubran algunos pasatiempos escondidos de Śrīla Prabhupāda. Admitimos que nuestro reducido personal es incapaz de viajar a muchos lugares y entrevistar a tantos como nos gustaría, así que invitamos a otros para que nos ayuden a compartir el néctar.

Saragrahi vaisnava - Poema de Srila Bhaktivinoda Thakura


Saragrahi vaisnava
(Poema de Srila Bhaktivinoda Thakura)

Ay de aquellos que pasa sus días en goce y júbilo festivo.
Las deslumbrantes y mortales formas líquidas,
se apoderan de sus corazones para siempre.

Las rutilantes botellas hechizan su vista
atrayendo el abrazo de sus corazones.
Esos esclavos del vino, jamás se levantan
de lo que nosotros llamamos deshonra.

¿Acaso es destino del hombre ser bestia
tanto en la acción como en el sentimiento?
¿Debe el hombre, señor de todo lo que le rodea,
apartarse del sentido común?

En el sentido común que nos dicta la gracia
yace la gloria del hombre,
pues el hombre ha sido hecho para vivir y amar
abrazando el hermoso cielo.

La carne no es de nuestra propiedad,
este cuerpo es una cadena mortal.
El alma, por sus errores pasados confinada
debe tratar de elevarse de nuevo.

¿Por qué entonces este juego infantil
luchando por aquello que alcanzar no podemos
para que apenas pasados cien años
se pierda cual rosa deshojada?

Nuestra vida sólo es prometedora apariencia sin valor alguno.
Sólo el alma perdura para siempre
henchida por el bien o por el mal.

¡Cuán profundo el pensamiento del futuro!
¡Cuán grave luce su aspecto!
El temor reverente nos embarga
al leer los libros de la Naturaleza.

Para el hombre la vida es un problema oscuro,
con cortinas a ambos lados.
Pues ningún alma ha vuelto para decirnos
qué existe más allá de nuestro mundo.

Entonces desde nuestro interior
se escucha una voz suave y profunda
¡Hombre! ¡Hombre! ¡Alma inmortal eres!
la muerte no puede disolverte.

Para ti, tu Señor guarda en lo alto
un emporio de bienaventuranza.
Hasta el fin de los tiempos serás aquel
que sólo anhela el amor más puro.

¡Oh amor! Tu poder y encanto propicios
ahora transforman para Dios mi alma.
¿Cómo puedo describir con palabras terrenales
tan suave y amplio sentimiento?

¿Disfrute, dolor? Qué son sino legados
de los que sólo la carne es heredera.
Únicamente el alma dormida sueña
como si en ellos participara.

Entonces amigos míos, no más disfrute
ni llanto por los que yacen debajo.
Las mujeres, el vino y la carne de las bestias
no te concederán el amor.

Lo tuyo es amar a tu hermano
y entregarte a Dios.
Él conoce muy bien de tus empeños
esta verdad es amplia y evidente.

Olvida el pasado que duerme
y no sueñes jamás con el futuro.
Actúa siempre en el presente
y el progreso será tuyo.

Pero no me digas con razonamiento frío
que el alma sólo es creada
por las mecánicas leyes inertes de la tierra
y que a destrucción está sujeta.

Sólo mi Dios que nos da la vida y todo
el alma puede destruir,
o puede otorgarle el gozo de lo alto
para cumplir Su promesa.

Por tanto ¡oh alma! continúa tu marcha
en contra del mal que se yergue,
junto a los soldados del odio y la lujuria
y en héroe te habrás de convertir.

En el mundo del espíritu
mantén tu posición tan firme como puedas,
que la materia jamás te degrade
¡Oh héroe, persevera!

¡Oh alma vaisnava saragrahi!
como hermoso ángel que eres,
condúceme, condúceme a Vrindavana
y el poder del espíritu proclama.

De la materia liberada yace mi alma
entre los brazos de mi Amado.
La paz eterna y el amor del espíritu
son los talismanes de mi canto.

Srila Bhaktivinoda Thakura, una persona santa y maestro espiritual que vivió en el siglo XIX en la India. Dedicó su vida a restablecer el culto por la devoción a Dios, desenmascarando a falsos maestros y así llamados dioses.

27. Servicio en la ausencia


«Śrīla Prabhupāda era una persona maravillosa y todo aquel que se encontraba con él inmediatamente se enamoraba de él. Toda la ciudad de Bombay está completamente infundida e impregnada por la presencia personal de Śrīla Prabhupāda. Por dondequiera que vamos nos encontramos con personas que dicen que conocieron a Śrīla Prabhupāda. Le oyeron dar un discurso, o lo conocieron en un paseo, o quizás lo encontraron en la casa de un amigo. Invariablemente todos ellos dicen que quedaron muy impresionados con Śrīla Prabhupāda y que sienten que tienen alguna relación con él. De hecho toda nuestra prédica en Bombay consiste simplemente en alentar las relaciones que tantas personas tuvieron con Śrīla Prabhupāda. Dondequiera que vamos, la gente nos da la bienvenida:              —¿Ustedes son discípulos de Swami Bhaktivedanta?—. Parece que su importancia está siendo más y más reconocida desde su desaparición. Mientras que nosotros desarrollamos nuestras propias identidades individuales como devotos de Kṛṣṇa y como predicadores, la gente tiende a considerarnos como los discípulos de Swami Bhaktivedanta. A diferencia de otros gurus famosos, que son conocidos solamente por sus nombres, a Prabhupāda la gente también lo conoce por su filosofía. Saben que predicaba bhakti, la entrega a Kṛṣṇa. Saben que condenaba cualquier cosa que no fuera la entrega a Kṛṣṇa. Saben que predicaba los principios regulativos. Y muchos de ellos están comprendiendo su prédica en el Bhagavad-gītā tal como es
Entrevista con Girirāja Swami

«El maestro espiritual no está limitado por alguna barrera material. A veces Śrīla Prabhupāda se reía y decía: —Yo los capturé, no los soborné—. Nos está dando un amor tan profundo que es completamente ilimitado, que incluso puede manifestarse a través de grabadoras, discos... Dondequiera que haya un poquito de reciprocidad, él se hace presente instantáneamente y se da completamente a esa persona. Ese es el poder del devoto puro: por la gracia de Kṛṣṇa puede estar completamente presente en su voz. Uno se puede sentir perfectamente situado escuchando su voz y practicando servicio devocional. No es impersonal. Nadie conoce mis actividades como las conoce Prabhupāda. Nadie puede dar instrucciones como lo hace Prabhupāda en sus cintas. Explica el servicio devocional y el resultado de practicarlo, y me está hablando directamente a mí.»
Entrevista con Satya-nārāyaṇa dāsa

«Yo nunca pude ir donde Prabhupāda y decirle algo, mas ahora siento que puedo hacerlo. Prabhupāda está siempre en la habitación del templo y ahora nadie va a decir que está descansando o que no puedo ir a su habitación porque está escribiendo, etc. Ahora es más accesible. La idea es que Prabhupāda hizo una casa en la que todo el mundo puede vivir. Con él. Mientras Prabhupāda estaba en este planeta, parecía que no era muy accesible porque uno tenía que ir a verlo a una hora particular y en un lugar particular, uno tenía que atravesar todo el mundo material para pasar por esa puerta y sentarse con él. Mas ahora no es así. Por ejemplo, en Vṛndāvana, uno puede ir a cualquier hora del día y cantar. Prabhupāda está sentado en el vyāsāsana.
»Parece que el ser consciente de Prabhupāda ahora es mucho más fácil. No importa lo que te suceda, siempre puedes recordar las cosas que le ocurrieron a él, siempre puedes hablar de las cosas que le ocurrieron a él, y siempre puedes recordar algo que hizo y así conectarte. Por ejemplo, haces las compras, y puedes recordar cómo Prabhupāda guardaba los recibos y sólo gastaba dos dólares al día en vegetales. Hagas lo que hagas, ahora parece que él es mucho más accesible.»

Entrevista con Viśvaretā dāsa