Por favor, protégeme de las emboscadas de mis deseos inferiores


 

Bhagavad-gītā 6.37

arjuna uvāca
ayatiḥ śraddhayopeto
yogāc calita-mānasaḥ
aprāpya yoga-saṁsiddhiṁ
kāṁ gatiṁ kṛṣṇa gacchati

“¿Qué sucede con aquel que lo entrega todo,
al sendero del yoga, pero cae?
Con fe sincera, pero débil determinación,
¿cuál será el destino de esa alma?”

Mi querido Señor, cuando comienzo el viaje espiritual hacia Ti, a menudo siento un temor persistente, a veces incluso un temor que me persigue: que mis deseos inferiores puedan tenderme una emboscada.

Puedo comenzar con gran determinación, lo que esencialmente significa un deseo firme e intenso de experimentar la realidad espiritual. Pero ese deseo superior puede, con el tiempo, verse debilitado por las tentaciones aparentemente interminables del mundo, que continúan alimentando y avivando mis deseos inferiores. Además, la aparente interminabilidad del sendero espiritual puede debilitar mi deseo superior.

Si sucumbo a este doble ataque —el debilitamiento de mis deseos superiores y el fortalecimiento de mis deseos inferiores—, ¿qué sucederá si doy un giro de ciento ochenta grados, mi Señor? ¿Lo perderé todo, tanto material como espiritualmente, aquello que he valorado? ¿Me quedaré en tierra de nadie?

Mi Señor, que mi temor no eclipse mi conciencia de que Tú estás a cargo. Ayúdame a recordar que siempre protegerás a quienes se dedican al crecimiento espiritual.

Más importante aún, que esos temores no me consuman por dentro. Por favor, mi Señor, guíame hacia las respuestas que se encuentran en Tus palabras, respuestas que puedan restaurar mi convicción y mi determinación.

Arjuna dijo: ¡Oh, Kṛṣṇa!, ¿cuál es el destino del trascendentalista que fracasa, quien al principio emprende el proceso de la autorrealización con fe, pero que luego desiste debido a una mentalidad mundana, y que por ello no logra la perfección en el misticismo? - Bhagavad-gita 6.37

Cómo nos engaña la distracción

Bhagavad-gītā 6.36

El problema de la distracción es que nos lleva a una frustrante ausencia del presente. El momento presente es una oportunidad para experimentar la vida y actuar de manera constructiva a fin de crear un futuro mejor. Pero cuando permitimos que nuestra mente se distraiga, no estamos mentalmente presentes en nuestro propio presente. Por eso, dejamos de experimentar las alegrías de la vida y desaprovechamos las oportunidades que se nos han dado. Por eso, el Bhagavad-gītā afirma que necesitamos concentrarnos en aprender a controlar mejor nuestra mente, como se menciona en el Bhagavad-gītā (6.36).

Para aquel que tiene la mente desenfrenada, la autorrealización es una labor difícil. Pero aquel que tiene la mente controlada y que se esfuerza por los medios adecuados, tiene asegurado el éxito. Ésa es Mi opinión. - Bhagavad-gītā 6.36

 

La mente necesita ser curada, no aplastada


Bhagavad-gītā 6.36

En el Bhagavad-gītā 6.56, Kṛṣṇa afirma que la mente solo puede ser controlada mediante un proceso apropiado. Este énfasis en un proceso apropiado indica que no podemos recurrir siempre a la fuerza bruta para controlar la mente. Cuando la mente genera un impulso peligroso y destructivo, como el deseo de atacar brutalmente a alguien que nos ha provocado, quizá necesitemos actuar con firmeza implacable para rechazar ese impulso y evitar convertirnos en maníacos violentos e incontrolables.

Sin embargo, al mismo tiempo, es importante reconocer que ese enfoque solo trata los síntomas, no cura la enfermedad subyacente. Si sentimos deseos de toser mientras nos escondemos de unos alborotadores que quieren matarnos, quizá tengamos que reprimir esa tos por la fuerza. Pero no se nos aconsejaría hacer eso en circunstancias más normales. A menudo acudiríamos a un médico para tratar la tos. De manera similar, necesitamos recibir el tratamiento adecuado para sanar la mente, en lugar de limitarnos a reprimirla.

La sanación de la mente se centra en reemplazar las impresiones perjudiciales que hay en ella por otras más saludables. Aunque algunas impresiones perjudiciales quizá deban ser reemplazadas específicamente por otras que atiendan una preocupación o necesidad particular de una manera más armoniosa y menos perturbadora, no podemos dedicar nuestro tiempo a realizar un psicoanálisis de cada impresión que llevamos dentro. En cambio, debemos concentrarnos en conectarnos con lo divino mediante la inmersión en la meditación devocional, centrada exclusivamente en el recuerdo del Señor.

Esa inmersión crea impresiones positivas y poderosas que pueden contrarrestar y reemplazar las impresiones perjudiciales. La rapidez, la intensidad y la profundidad con que se formen en nosotros las nuevas impresiones dependerán de cuánto abramos nuestra mente y nuestro corazón para recibir el sonido sagrado del santo nombre y el precioso recuerdo del Señor durante nuestro tiempo de meditación exclusiva. Por eso, en lugar de preocuparnos por si podremos controlar la mente en el futuro cuando nos enfrentemos a una provocación, podemos concentrarnos en controlarla en el presente. Esto nos permitirá cultivar la devoción y reducir al mínimo las distracciones.

Esta absorción devocional será la cura para nuestra mente afligida, y esa cura abordará automáticamente los síntomas de los impulsos destructivos de la mente en el futuro. Esos impulsos disminuirán y desaparecerán de manera natural a medida que se formen impresiones más saludables.

Resumen:

  • Recurrir a la fuerza bruta para aplastar los impulsos de la mente puede ser necesario en algunas ocasiones, pero solo trata los síntomas sin curar el problema subyacente.
  • Para sanar nuestra mente enferma, necesitamos reemplazar las impresiones perjudiciales por otras más saludables.
  • La mejor manera de formar impresiones más saludables es mediante la meditación devocional, que permite que la presencia divina reemplace las emociones e influencias perjudiciales.

Reflexiona sobre esto:

  • ¿Cuándo se puede recurrir a la fuerza bruta para lidiar con los impulsos de la mente?
  • ¿Cuál es un método sostenible y transformador para sanar la mente?
  • ¿Cuál es la mejor manera de prepararnos para futuras provocaciones?

Para aquel que tiene la mente desenfrenada, la autorrealización es una labor difícil. Pero aquel que tiene la mente controlada y que se esfuerza por los medios adecuados, tiene asegurado el éxito. Ésa es Mi opinión. - Bhagavad-gītā 6.36


Ayúdame a contrarrestar y reemplazar la programación de mi mente


 Bhagavad-gītā 6.35

śrī-bhagavān uvāca
asaṁśayaṁ mahā-bāho
mano durnigrahaṁ calam
abhyāsena tu kaunteya
vairāgyeṇa ca gṛhyate

“El Señor dijo: Sin duda, la mente es indómita,
inestable e inquieta, como un niño.
Sin embargo, puedes controlarla con perseverancia,
siempre que la acompañes con desapego”.

Mi querido Señor, Tú explicas que el control de la mente consiste, en última instancia, en reprogramarla. La programación anterior de la mente no puede borrarse, pero sí puede contrarrestarse mediante la abstinencia y reemplazarse mediante la práctica constante.

Debido a su programación anterior, mi mente presenta constantemente propuestas perjudiciales. Para contrarrestarlas, necesito desarrollar una firme determinación interior que actúe como un interruptor de anulación de mi condicionamiento mental habitual.

Cada vez que le digo que no a las propuestas indeseables de mi mente, se fortalece la programación interior asociada con ese interruptor de anulación. Con el tiempo, este interruptor se convertirá en mi programación habitual; y la abstinencia, por Tu misericordia, oh Señor, se convertirá en mi segunda naturaleza.

Al mismo tiempo, mi Señor, puedo reemplazar los condicionamientos de mi mente creando alternativas de ocupación que sean más significativas y satisfactorias. Tú, oh Señor, abres ante mí todo un universo de experiencias y aventuras, centrado en una vida de servicio amoroso a Ti. Cuando me ocupo en ese servicio, Tú correspondes creando impresiones nuevas y poderosas que reprograman rápidamente mi mente.

Bendíceme, mi Señor, para que haga mi parte en la reprogramación de mi mente de acuerdo con mi capacidad, y permíteme esperar fielmente para ver cómo Tú haces Tu parte al transformar mi mente en mi amiga.

El Señor Śrī Kṛṣṇa dijo: ¡Oh, tú, hijo de Kuntī, el de los poderosos brazos!, contener la inquieta mente es sin duda algo muy difícil de hacer, pero ello es posible mediante la práctica adecuada y el desapego. - Bhagavad-gītā 6.35


Tres pasos para lograr una mayor concentración


Bhagavad-gītā 6.35

Todos tenemos la experiencia de distraernos y perder mucho tiempo debido al bajo rendimiento que esto ocasiona. Para lograr una mayor concentración, podemos hablar de tres pasos que podrían resumirse en el acrónimo AIR. La A corresponde a atención. ¿A qué estoy prestando atención? Tratamos de tomar conciencia de ello haciéndonos esa pregunta. Luego, la I corresponde a intención. ¿A qué quiero prestar atención? Y la R corresponde a redirección. ¿Cómo puedo trasladar mi atención desde donde se encuentra actualmente hacia donde debería estar? Mediante estos tres pasos, practicados con paciencia y perseverancia, todos podemos aumentar nuestra concentración.

El Señor Śrī Kṛṣṇa dijo: ¡Oh, tú, hijo de Kuntī, el de los poderosos brazos!, contener la inquieta mente es sin duda algo muy difícil de hacer, pero ello es posible mediante la práctica adecuada y el desapego. - Bhagavad-gītā 6.35