Mis sentidos no pueden contaminarme tanto como Tú puedes purificarme


Bhagavad-gītā 2.11

kāyena manasā buddhyā
kevalair indriyair api
yoginaḥ karma kurvanti
saṅgaṁ tyaktvātma-śuddhaye

“Con el cuerpo, la mente y la inteligencia comprometidos,
incluso con los sentidos propensos a la tentación incluidos,
los yogīs realizan cualquier acción necesaria,
sin apego, buscando únicamente la purificación”.

Bendíceme, mi Señor, para recordar que mi cuerpo, mi mente, mi inteligencia e incluso mis sentidos han sido dispuestos en última instancia por Ti como recursos que debo utilizar para acercarme a Ti.

Aunque he utilizado esos recursos, especialmente mis sentidos, para muchas cosas que ahora me avergüenzan e incluso me mortifican, mi prolongado mal uso de los sentidos —por grande que haya sido— no hace que queden contaminados irreversiblemente.

Ayúdame, mi Señor, a ver que, si dedico mi corazón y mi alma a Ti, tanto como me sea posible en el presente, entonces todos los demás recursos que poseo —incluidos mis sentidos— también pueden ser utilizados para ese mismo propósito de purificación, lo cual conduce a la proximidad contigo y, finalmente, a la intimidad contigo.

Mi Señor, mis sentidos tienen una fuerte tendencia a sentirse atraídos por los objetos de los sentidos y, después, a atraparme. Por lo tanto, son como serpientes que pueden inyectar veneno en cualquier momento. No obstante, Tú, mi Señor, eres suficientemente poderoso para quitarles los colmillos a mis sentidos semejantes a serpientes. Mediante Tu servicio y recuerdo, puedes ofrecerles una felicidad sublime y superior tal que pierdan su inclinación a buscar placer en cosas que me contaminan y me enredan.

Concédeme, mi Señor, la convicción de que ocupar mis sentidos en Tu servicio producirá una transformación mucho más profunda y sostenible que simplemente abstenerme de utilizar mis sentidos por temor a quedar enredado.

Los yogīs, abandonando el apego, actúan con el cuerpo, la mente, la inteligencia, e incluso con los sentidos, únicamente con el fin de purificarse. - Bhagavad-gītā 5.11


La constancia en el propósito a menudo requiere un cambio de estrategia


Bhagavad-gītā 5.11

India dominó el hockey mundial desde la década de 1920 hasta la década de 1970. Su éxito provenía de su extraordinaria destreza para utilizar el palo de hockey. Pero después de que se introdujeran las canchas de césped artificial en la década de 1970, el éxito requirió más fuerza y resistencia que la magia con el palo. Como India no desarrolló, o no pudo desarrollar, estrategias diferentes para satisfacer estos nuevos requisitos, su posición en el hockey mundial pronto decayó, pasando de la supremacía a la mediocridad.

Este ejemplo ilustra que alcanzar un mismo propósito —en este caso, ganar en el hockey— a veces requiere adoptar una estrategia diferente. Este principio también se aplica a la vida espiritual, especialmente al hacer que la sabiduría espiritual sea relevante y atractiva para la sociedad.

El Bhagavad-gītā revela ese ingenio cuando amplía la visión de Arjuna más allá de las dos estrategias para el crecimiento espiritual que él conocía: el sendero de la acción, que él pensaba que lo mantendría enredado; y el sendero de la renunciación, que él pensaba que lo liberaría. Considerando el contexto de Arjuna, él estaba dispuesto a luchar en una guerra necesaria para establecer el dharma. En consecuencia, Kṛṣṇa armonizó la estrategia espiritual con la necesidad dhármica e introdujo a Arjuna en una tercera opción: ni acción ni renuncia a la acción, sino renuncia en la acción. El Bhagavad-gītā (5.11) indica que podemos buscar la purificación y la elevación espiritual utilizando todos nuestros recursos, incluso nuestros sentidos. El desarrollo del pensamiento del Gita culmina en la devoción, en la cual la absorción en el Supremo Kṛṣṇa, quien atrae a todos, es declarada la mejor manera de estar internamente renunciado mientras se actúa externamente. La acción con semejante actitud de servicio devocional constituye la mejor manera tanto de progresar espiritualmente como de contribuir socialmente.

Aplicando este espíritu devocional de renunciación interna y contribución externa, los exponentes del Gita elaboran regularmente estrategias adaptadas a su tiempo, lugar y circunstancias. Por ejemplo, los maestros contemporáneos del Gita pueden utilizar las redes sociales más recientes para llevar la sabiduría espiritual a los hogares y teléfonos de las personas.

Al adoptar de manera similar estrategias hechas a la medida, podemos ayudar a cumplir el propósito eterno de Kṛṣṇa: compartir la sabiduría espiritual con todos.

Los yogīs, abandonando el apego, actúan con el cuerpo, la mente, la inteligencia, e incluso con los sentidos, únicamente con el fin de purificarse. - Bhagavad-gītā 5.11


Ayúdame, mi Señor, a permanecer ocupado sin quedar enredado

Bhagavad-gītā 5.10

brahmaṇy ādhāya karmāṇi
saṅgaṁ tyaktvā karoti ya
lipyate na sa pāpena
padma-patram ivāmbhasā

“Aquel que ofrece todas sus acciones a lo Divino,
libre del apego: de las nociones de mí y mío,
permanece por siempre intocado por el pecado,
como una hoja de loto que no es afectada por la lluvia”.

Mi querido Señor, por favor ayúdame a ser consciente de que lo que causa el enredo no son simplemente las acciones que realizo, sino la motivación que hay detrás de esas acciones.

No permitas que me vuelva adverso a mis responsabilidades, pensando que ellas me enredan. En realidad, la propia emoción de aversión es una forma de enredo mental, en la cual mis acciones son controladas por cosas externas, aunque sea por el desagrado que siento hacia ellas.

Tú enseñas, mi Señor, que la aversión puede parecer lo opuesto del apego, pero en realidad es simplemente el otro lado de la misma moneda de la conciencia material. Tanto el apego como la aversión mantienen mi conciencia absorta en objetos externos, haciendo que no esté disponible para la espiritualidad. Ayúdame, mi Señor, a apartar por completo esta moneda de la conciencia material, con sus dualidades de apego y aversión.

Capacítame, mi Señor, para poner como primera prioridad el compromiso de mi conciencia contigo. Con esa intención de servicio, permíteme entonces decidir qué acción práctica me ayuda a permanecer conectado contigo, sin preocuparme excesivamente por si esa acción hará que me enrede.

Concédeme la convicción, mi Señor, de que la conexión devocional contigo inmunizará mi conciencia contra la contaminación material. Así como una hoja de loto permanece en el agua —mojada, pero sin ser dañada—, yo también permaneceré ocupado, pero no enredado.

A aquel que ejecuta su deber sin apego, entregándole los resultados al Señor Supremo, no lo afecta la acción pecaminosa, tal como a la hoja del loto no la toca el agua. - Bhagavad-gītā 5.10

 

¿Cómo evita el desapego el enredo


Bhagavad-gītā 5.10

Kṛṣṇa afirma repetidamente en el Bhagavad-gītā que, si Arjuna actúa sin apego a los resultados de su trabajo, no quedará enredado. ¿Exactamente cómo mantiene el desapego su conciencia libre de enredos?

Para entenderlo, analicemos primero: ¿qué es lo que queda enredado? Es nuestra conciencia. Como ejemplo burdo de enredo, consideremos a un alcohólico. Puede ser físicamente libre de ir a cualquier lugar, pero adondequiera que vaya, su conciencia va a un bar o a una bebida. Periódicamente, se llena tanto de pensamientos relacionados con el alcohol que se siente atormentado hasta que bebe.

Nuestra conciencia, de manera similar, queda fijada en los resultados de nuestro trabajo cuando estamos apegados. Los resultados pueden venir y desaparecer, puede que los resultados no lleguen en absoluto, los resultados pueden permanecer confusos o inciertos; a través de todas esas permutaciones, nuestra conciencia permanece enredada. De hecho, fue el apego a los resultados lo que había paralizado y abrumado a Arjuna (2.6).

Y ¿cómo queda enredada nuestra conciencia? Debido a nuestra mente o, más precisamente, debido a las impresiones almacenadas en nuestra mente. En nuestro estado actual de estar encarnados, nuestra conciencia, que se origina en nuestra alma, es canalizada a través de nuestra mente hacia el mundo exterior. Los alcohólicos están atrapados debido a las impresiones de beber que continúan reproduciéndose en sus mentes.

¿Qué forma las impresiones en nuestra mente? Principalmente las percepciones sensoriales, especialmente aquellas percepciones en las que nos concentramos muchas veces, durante mucho tiempo y con mucha emoción. Así pues, la frecuencia, duración e intensidad de las percepciones determinan si se transforman o no en impresiones.

Cuando cultivamos el desapego, podemos seguir encontrándonos con percepciones sensoriales, incluyendo la percepción de los frutos de nuestro trabajo. Pero nuestro desapego impide que esas percepciones se adhieran a nuestra mente, así como el agua no puede adherirse a una hoja de loto (5.10). Cuando las percepciones pasan por nuestra mente sin convertirse en impresiones, no quedamos atados.

Cuando Arjuna complementa su compromiso externo en la guerra con el desapego interno de sus resultados, puede permanecer libre de enredos.

Resumen en una oración:

El desapego impide que las percepciones sensoriales se conviertan en impresiones mentales que atan nuestra conciencia a los objetos mundanos.

Piénsalo:

  • Cuando quedamos enredados, ¿qué parte de nosotros queda enredada?
  • ¿Qué papel desempeña nuestra mente en nuestro enredo?
  • ¿Cómo nos protege el desapego del enredo?

A aquel que ejecuta su deber sin apego, entregándole los resultados al Señor Supremo, no lo afecta la acción pecaminosa, tal como a la hoja del loto no la toca el agua.Bhagavad-gītā 5.10


El mono puede no estar sobre nuestra espalda, pero está dentro de nuestra cabeza


Bhagavad-gītā 5.6

Cuando un excursionista está escalando una montaña, supongamos que viene un mono, se sienta sobre su espalda y se niega a soltarse. Se sentiría agobiado, incluso aplastado, y pronto se agotaría, hasta quedar inmovilizado.

En efecto, “un mono sobre la espalda” se ha convertido en una expresión que se refiere a cualquier problema agobiante que simplemente no desaparece. Incluso si no tenemos ningún problema externo tan persistente, todos tenemos a menudo algún pensamiento interno igualmente persistente. Puede ser alguna idea, deseo intenso o temor que se repite una y otra vez en un ciclo casi interminable en una pantalla interior. Es como un mono dentro de nuestra cabeza: desvía nuestra atención, agota nuestra energía y debilita nuestra moral.

¿De dónde vienen esos pensamientos semejantes a monos? De nuestra mente. El Bhagavad-gītā (6.6) advierte que la mente puede actuar como un enemigo. Puesto que nuestra mente está actualmente contaminada por los encantamientos mundanos, con frecuencia produce pensamientos obsesivos y compulsivos. Tales pensamientos nos distraen: “Mira eso, come eso, toca eso”. Al quedar agotados, no podemos actuar eficazmente y terminamos actuando de manera autodestructiva. Después de sabotear nuestras acciones, esos pensamientos semejantes a monos sabotean también nuestro espíritu: “Eres un tonto torpe, eres un fracasado, no sirves para nada”.

Irónicamente, nosotros mismos alimentamos a esos monos. ¿Cómo? Dándoles nuestra atención. Cuanto más nos detenemos en pensamientos indeseables, más crecen, hasta convertirse finalmente en gigantes que nos aplastan.

¿Cómo podemos deshacernos de esos pensamientos semejantes a monos? Llenando nuestra conciencia de pensamientos mejores.

La sabiduría de la Gītā proporciona el proceso del bhakti-yoga para llenar nuestra conciencia de pensamientos acerca de la realidad suprema, Kṛṣṇa, quien es supremamente atractivo, supremamente poderoso y supremamente amoroso. Cuanto más nos conectamos con Él mediante el servicio amoroso, más nos sentimos atraídos hacia Él. A medida que nuestra conciencia se llena de pensamientos acerca de Él y de servicio a Él, los pensamientos agotadores semejantes a monos quedan permanentemente desplazados.

La mera renuncia a todas las actividades, sin dedicarse al servicio devocional del Señor, no puede hacer que uno se sienta feliz. Pero una persona sensata que esté dedicada al servicio devocional, puede llegar al Supremo sin demora. - Bhagavad-gītā 5.6