No permitas que tu compasión se convierta en la causa de mi confusión


 Bhagavad-gītā 5.4

ṅkhya-yogau pṛthag bālāḥ
pravadanti na paṇḍitā
ekam apy āsthitaḥ samyag
ubhayor vindate phalam

«Los ignorantes ven el análisis y la acción como senderos separados,
pero los sabios los han comprendido como uno solo en esencia.
Quien sigue cualquiera de los dos para alcanzar la perfección,
obtiene plenamente el fruto de ambos.»

Mi querido Señor, estás tan deseoso de elevar mi conciencia desde el plano material hacia el plano espiritual que me proporcionas múltiples caminos alternativos.

Desafortunadamente, lo que es una expresión de Tu compasión con frecuencia se convierte en la causa de mi confusión. Cuando considero diversos caminos, a menudo quedo atrapado en sus diferencias externas: sus rituales, prácticas, símbolos y su contexto cultural. Debido a esas diferencias, comienzo a pensar que esos caminos ofrecen concepciones y destinos diferentes, e incluso opuestos.

¡Oh, misericordioso Señor!, por favor, no permitas que quede atrapado en las diferencias externas entre los diversos caminos. Permíteme concentrarme en la esencia interna: elevar finalmente mi conciencia hasta desarrollar amor por Ti.

Ayúdame a respetar todo camino que aleje a las personas del apego a la materia y las acerque al amor por Ti, cualquiera que sea la manera en que Te conciban. Y, al mismo tiempo, permíteme comprometerme firmemente con el camino que he elegido, sabiendo que esta es la manera en que Tú me estás acercando a Ti.

Bendíceme, mi Señor, para corresponder a Tu compasión divina con mi dedicación espiritual, la cual me permitirá resolver o trascender cualquier confusión mental e intelectual que, de otro modo, pudiera perturbarme en mi sendero espiritual.

Ayúdame a recordar, mi Señor, que en una concentración exclusiva en Ti se encuentra la solución a toda confusión.

Sólo los ignorantes hablan del servicio devocional [karma-yoga] como algo diferente del estudio analítico del mundo material [Sāṅkhya]. Aquellos que verdaderamente son eruditos dicen que aquel que se consagra bien a uno de estos senderos obtiene los resultados de ambos. - Bhagavad-gītā 5.4      


Tratemos de entender lo que ha sucedido hasta el capítulo 5 y lo que sigue:


Bhagavad-gītā 5.1

En la mente de Arjuna había dos opciones: la acción o la renunciación. Por eso, Śrī Kṛṣṇa le ha explicado cómo puede haber renunciación dentro de la acción. Estas dos no tienen por qué ser opuestas; pueden integrarse, no tienen por qué estar separadas. Cuando Śrī Kṛṣṇa explicó cómo pueden integrarse, surge entonces la pregunta: ¿significa esto que la acción por sí sola conducirá finalmente a la liberación?

Sí, el karma-yoga por sí solo puede conducir a la liberación. Cuando una persona practica karma-yoga, con el tiempo puede renunciar al mundo e ir al bosque. Mientras una persona es gṛhastha, vive en el mundo y actúa en karma-yoga, pero más adelante, cuando entra en vānaprastha y luego en sannyāsa, puede que ya no practique karma-yoga. En ese momento puede adoptar jñāna-yoga, aṣṭāṅga-yoga o incluso dedicarse por completo al bhakti-yoga; eso puede variar.

La manera en que Śrī Kṛṣṇa explica karmaṇaiva hi saṁsiddhim (lograr la perfección únicamente mediante la ejecución de los deberes prescritos) es que, únicamente mediante el karma, uno puede alcanzar la perfección, es decir, puede permanecer en un estado liberado incluso mientras realiza su trabajo. Sin embargo, como existe la progresión del varṇāśrama, finalmente uno renuncia al mundo. Entonces, cuando una persona renuncia al mundo, ¿qué debe hacer para completar el proceso hacia la liberación?

Aquí Śrī Kṛṣṇa está diciendo que, en lugar de jñāna-yoga, ya ha explicado duḥkham āptum ayogata(sin servicio devocional solo hay afliccón). Śrī Kṛṣṇa dijo que si una persona no practica karma-yoga, solo obtendrá sufrimiento. Por eso, aquí está diciendo que, si uno desea alcanzar la liberación, debe practicar aṣṭāṅga-yoga. Esto se describe en estos dos versos y se desarrolla con mayor detalle en el capítulo seis, donde Él hablará acerca de cómo renunciar al mundo mediante el aṣṭāṅga-yoga.

En el último verso de este capítulo, Śrī Kṛṣṇa hablará acerca del bhakti-yoga. Ese bhakti-yoga será desarrollado en la siguiente sección del Bhagavad-gītā, desde el capítulo 7 hasta el capítulo 12.

Así pues, esta es la progresión que Śrī Kṛṣṇa ha establecido para Arjuna en los primeros cinco capítulos: la acción es superior a la renunciación; el karma-yoga es superior al jñāna-yoga; y cuando una persona practica karma-yoga y finalmente desea renunciar al mundo, entonces puede practicar aṣṭāṅga-yoga o puede practicar bhakti-yoga. Y el bhakti-yoga puede practicarse continuamente; no es necesario cambiar de proceso. De esto Él hablará extensamente en los capítulos posteriores, del 7 al 12.

Ahora hablemos brevemente del aṣṭāṅga-yoga, del cual Śrī Kṛṣṇa nos ofrece aquí una visión general.

La Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṇa, dijo: Yo le enseñé esta imperecedera ciencia del yoga a Vivasvān, el dios del Sol, y Vivasvān se la enseñó a Manu, el padre de la humanidad, y Manu a su vez se la enseñó a Ikṣvāku. - Bhagavad-gītā 5.1     


Permíteme concentrarme en la guerra interior, no en las batallas exteriores


Bhagavad-gītā 4.42

tasmād ajñāna-sambhūtaṁ
hṛt-sthaṁ jñānāsinātmana
chittvainaṁ saṁśayaṁ yogam
ātiṣṭhottiṣṭha bhārata

«Por lo tanto, con la brillante espada de la sabiduríacorta la duda que nubla tu visión.
Abraza firmemente el yoga de la acción,
levántate con convicción divina y lucha.»

Mi querido Señor, la vida es como una guerra, y en muchas ocasiones, el enemigo más peligroso en esta guerra no está fuera de mí en la forma de situaciones difíciles o de personas. Está dentro de mí, en la forma de las dudas que me atormentan desde el interior.

Tú, mi Señor, me has creado con un propósito. Aunque Tú eres infinito y yo soy infinitesimal, aun así, ves valor en mi existencia y en mi esfuerzo.

Desafortunadamente, en lugar de buscar la visión iluminada espiritualmente que me permita verme como Tú me ves —lleno de potencial divino—, neciamente busco la validación social de las personas que me rodean, quienes con frecuencia me ven a través del prisma de sus propias impurezas e inseguridades.

Ayúdame, ¡oh, Señor!, a corregir esta búsqueda equivocada de validación y valoración en este mundo falible y, en cambio, volverme hacia Ti, la fuente infalible de este mundo.

Y permíteme abrazar las prácticas del servicio devocional que sostienen mi conexión contigo, capacitándome así para seguir luchando, incluso cuando la oposición parezca abrumadora.

Concédeme, ¡oh, Señor!, la percepción del panorama completo. Entonces, aunque pierda algunas batallas en este mundo mientras continúo combatiendo y golpeando al enemigo de la duda que habita dentro de mí, finalmente ganaré la guerra de la vida y cumpliré el destino —eterno y sublime— hacia el cual Tú me llamas constantemente, tanto a través de los éxitos mundanos como de los reveses mundanos.

Por lo tanto, las dudas que te han surgido en el corazón debido a la ignorancia, deben ser cortadas con el arma del conocimiento. Armado con el yoga, ¡oh, Bhārata!, levántate y pelea. - Bhagavad-gītā 4.42              

¿Estamos poniendo demasiada fe en la duda? (BG 4.42)


Bhagavad-gītā 4.42

Los ateos a veces inducen dudas en nosotros al presentar argumentos antiscriturales que parecen irrefutables.

El Bhagavad-gītā (4.42) nos insta a destruir la duda con la espada del conocimiento. Así, nos exhorta a refutar los argumentos que inducen dudas mediante un estudio cuidadoso de las Escrituras y consultando a devotos eruditos. Cuanto más profundamente penetramos en la sabiduría de las Escrituras, más encontramos enseñanzas que nos enriquecen espiritualmente y que también resuelven nuestras dudas como un beneficio adicional.

Sin embargo, algunas dudas pueden requerir tiempo para resolverse. Puede que necesitemos encontrar un devoto que sea lo suficientemente experto en un área especializada del conocimiento. O adquirir la preparación intelectual necesaria para ver las cosas desde una perspectiva radicalmente diferente. O purificarnos lo suficiente como para percibir la realidad desde un nivel de conciencia más elevado.

Durante este período intermedio, si permitimos que esas dudas perturben nuestra práctica devocional, entonces cometemos el error de poner demasiada fe en la duda. He aquí cómo.

La historia de las ideas muestra que ninguna noción concebida por la mente humana es incontrovertible. Con el tiempo, surge nueva evidencia; aparecen nuevos contraargumentos; emergen paradigmas alternativos. Tanto es así que un argumento que hoy parece irresistible puede volverse indefendible mañana. Por eso, cuando permitimos que una duda nos atormente, depositamos mucha más fe en esa duda de la que realmente merece.

Si la historia de las ideas le ha enseñado algo a la humanidad, es la humildad intelectual: «No lo sé con certeza». Los ateos que afirman que un argumento refuta definitivamente las Escrituras muestran una arrogancia que ignora la historia. Aunque ridiculizan la fe en las Escrituras por considerarla irracional, ellos mismos depositan una fe en la duda que es igualmente insostenible.

¿Por qué habríamos de compartir su fe en la duda? ¿Por qué habríamos de permitir que las especulaciones temporales de un cerebro finito y falible perturben nuestra fe en la revelación eterna que proviene del cerebro infinito e infalible de Dios?

Por lo tanto, las dudas que te han surgido en el corazón debido a la ignorancia, deben ser cortadas con el arma del conocimiento. Armado con el yoga, ¡oh, Bhārata!, levántate y pelea. - Bhagavad-gītā 4.42 

Permíteme buscar razones para creer, no razones para dudar


 Bhagavad-gītā 4.40

ajñaś cāśraddadhānaś ca
saṁśayātmā vinaśyati
nāyaṁ loko ’sti na paro
na sukhaṁ saṁśayātmana

"Los ignorantes y los que dudan,
se pierden por dentro y se consumen por fuera.
No alcanzan ni este mundo ni el siguiente,
porque un alma llena de dudas solo encuentra sufrimiento".

Mi querido Señor, la duda es algo natural en la vida, porque muy a menudo simplemente no puedo entender por qué las cosas salen mal. Sin embargo, ayúdame, oh Señor, a que mi inteligencia funcione en ambas direcciones: no solo para encontrar razones para dudar, sino también para encontrar razones para perseverar a pesar de la duda.

Si la duda es como los frenos en el automóvil de mi vida, entonces la fe es como el acelerador. La cultura materialista que me rodea fortalece de manera natural los frenos de la duda. Ayúdame, mi Señor, a fortalecer el acelerador de la fe mediante el conocimiento, la reflexión y la asociación.

Ayúdame, mi Señor, a adquirir el conocimiento para ver cómo Tu benevolencia sostiene mi existencia a cada instante mediante la provisión de calor, luz, aire, agua y alimento. Que ese conocimiento sea la base de mi fe iluminada.

Ayúdame a desarrollar la capacidad de reflexionar para reconocer Tu mano invisible, que me ha guiado a través de tantas dificultades en el pasado. Que esa comprensión me dé la fuerza para elegir la fe en lugar de la incredulidad en medio de las dificultades.

Ayúdame, mi Señor, a permanecer en la asociación de quienes tienen una fe firme en Ti, para que puedan protegerme cada vez que las dudas comiencen a acecharme durante el viaje de mi vida, incluso después de haber elegido actuar con fe.

Cuando así elija la fe, sé que Tú, mi Señor, pronto traerás Tu luz a mi vida, aunque el presente parezca aterradoramente oscuro.

Pero las personas ignorantes e infieles que dudan de las Escrituras reveladas, no adquieren conciencia de Dios sino que caen. Para el alma que duda no hay felicidad ni en este mundo ni en el otro. - Bhagavad-gītā 4.40