Bhagavad-gītā 2.2
La purificación suele equipararse con el puritanismo, lo que puede evocar imágenes de personas santurronas que vigilan moralmente a los demás. Influenciados por estas imágenes, puede que no queramos tener nada que ver con la purificación. Sin embargo, la purificación nos empodera, pues armoniza nuestra percepción con la realidad.
Supongamos que alguien tiene la impureza del alcoholismo en su conciencia. Solo por tomarse unas copas, se arriesga a perder su dinero, su salud, su reputación, sus relaciones y su vida. Si pudiera purificarse del alcoholismo, podría valorar mejor las cosas que realmente valen, y su vida sería mucho mejor.
Puede que no tengamos una impureza tan grave como el alcoholismo, pero aun así somos vulnerables a otras impurezas como la lujuria, la ira, la codicia o simplemente la distracción. Incluso un guerrero tan poderoso como Arjuna estaba infectado por la debilidad de corazón, lo que le impidió librar la batalla más importante de su vida. Acertadamente, Kṛṣṇa le advirtió que evitara ceder a esa impureza (Bhagavad-gītā 2.3). Y aprender a resistir la impureza es la esencia de la purificación.
¿Cómo podemos purificarnos? Distintas tradiciones prescriben muchos consejos específicos, que pueden parecer puritanos. Sin embargo, subyacente a estos consejos y superándolos en potencia, se encuentra el principio purificador fundamental: conectar con la divinidad pura, Kṛṣṇa. Así como tocar un objeto caliente calienta, conectar con la pureza purifica. Para conectar con Él, el bhakti-yoga nos ofrece muchas maneras efectivas.
Cuando practicamos bhakti-yoga, la purificación resultante no solo nos protege de la percepción ilusoria, sino que también nos dota de percepción espiritual. Así, aprendemos a apreciar cada vez más aquello de máximo valor: Kṛṣṇa mismo. Él es la encarnación y la plenitud de todo lo que nuestro corazón anhela (7.19). Al amarlo con pureza, encontramos el consuelo y la satisfacción supremos de la vida.
Resumen en una frase:
La purificación elimina la falta de correspondencia entre las cosas que valoramos y las cosas de valor real.
Piénsalo bien:
· ¿En qué se diferencia la purificación de ser puritano?
· ¿Cómo podemos purificarnos?
· ¿Cuáles son las dos formas en que la purificación nos beneficia?
La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Arjuna, ¿cómo te han aparecido estas impurezas? No son propias en absoluto de un hombre que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia. - Bhagavad-gītā 2.2



