Bhagavad-gītā 2.12
Oración
Que mi búsqueda de la eternidad se base en Tu promesa
Bhagavad-gītā 2.12
na tv evāhaṁ jātu nāsaṁ na tvaṁ neme janādhipāḥ na caiva na bhaviṣyāmaḥ sarve vayam ataḥ param
“Nunca hubo un tiempo en el que Yo no existiera, ni todos estos reyes; y en el futuro, ninguno de nosotros dejará de existir”.
Mi querido Señor, la aspiración a que la vida perdure para siempre es mi guía innata hacia la eternidad. Si bien es difícil siquiera concebir algo que dure para siempre en un mundo donde nada dura para siempre, aun así, mi propia conmoción ante la experiencia de la muerte cada vez que ocurre cerca de mí es un indicador de que lo que es natural en el mundo es, de alguna manera misteriosa, antinatural para mí. Lo que es natural e inevitable a nivel físico es antinatural e inaceptable a nivel espiritual.
Tu audaz proclamación sobre la eternidad de toda vida es la base para que tome en serio la idea de la vida eterna. Que me impulse a elevar esta idea del ámbito de una fantasía sentimental al de una posibilidad tangible que merece ser explorada. Tú, oh Señor, has proporcionado muchas tradiciones de sabiduría y caminos espirituales consagrados por el tiempo para explorar una vida que se extiende más allá de mi vida presente. Muchos santos y sabios videntes a lo largo de la historia y la geografía han comprendido personalmente Tu declaración sobre la vida eterna.
Por favor, oh Señor, concédeme el coraje y la convicción por los cuales puedo vivir mi vida en la luz constante de la eternidad, que se encuentra en el nivel espiritual de la vida, no en la luz parpadeante de la temporalidad, que me confunde en el nivel material de la vida.
Nunca hubo un tiempo en el que Yo no existiera, ni tú, ni todos estos reyes; y en el futuro, ninguno de nosotros dejará de existir. - Bhagavad-gītā 2.12

No hay comentarios:
Publicar un comentario