Si justificamos nuestras debilidades comparándonos con aquellos que son más débiles, debilitamos nuestra motivación para corregirnos


Bhagavad-gītā 3.21

Si justificamos nuestras debilidades comparándonos con aquellos que son más débiles, debilitamos nuestra motivación para corregirnos (BG 3.21)

Por SG Caitanya-caran prabhu

Madurez emocional

Si justificamos nuestras debilidades comparándonos con aquellos que son más débiles, debilitamos nuestra motivación para corregirnos.

Supongamos que tenemos una debilidad, por ejemplo, un carácter irascible. Impulsados ​​por la ira, podemos decir y hacer cosas que sabemos que no deberíamos. De hecho, la ira puede provocarnos episodios de locura pasajera. Después de estos episodios, podemos justificar nuestro mal comportamiento señalando a quienes se comportan peor: «Todo el mundo se enfada. ¿Por qué culparme a mí?». 

Si bien este enfoque puede proteger nuestro ego, pondrá en peligro nuestra alma. El Bhagavad-gītā (16.21) advierte que debilidades como la lujuria, la ira y la codicia convierten nuestra vida en un infierno, pues destruyen nuestro potencial espiritual. La sabiduría del Gītā explica que somos almas, chispas de divinidad, con inmensos depósitos de potencial sin explotar. Podemos ser mucho mejores de lo que somos actualmente, siempre que liberemos nuestro potencial conectándonos con la realidad espiritual suprema, Krsna. Cuando liberamos nuestro potencial espiritual, podemos manifestar virtudes divinas como la paciencia, la diligencia y la resiliencia. 

Para manifestar tales virtudes, un factor motivador fundamental es nuestra propia mala conducta, especialmente al compararnos con la conducta ejemplar de los demás. Pero cuando justificamos nuestras debilidades comparándonos con quienes son más débiles que nosotros, nos privamos de ese poderoso motivador. Y terminamos multiplicando nuestras debilidades, en lugar de corregirlas. En vez de sabotearnos, el Bhagavad-gītā (3.21) nos exhorta a convertirnos en modelos a seguir para el bienestar de los demás. 

Manifestar nuestro potencial es nuestra responsabilidad con nosotros mismos y con los demás. Es nuestra responsabilidad con nosotros mismos porque somos nosotros quienes viviremos el futuro que construyamos con nuestras acciones presentes. Y es nuestra responsabilidad con los demás porque se verán afectados por nuestras acciones, dado que vivimos en un mundo interconectado.

Si asumimos la responsabilidad de dar rienda suelta a nuestra espiritualidad refugiándonos en la divinidad suprema, nos sorprenderemos de la gran diferencia positiva que podemos lograr. 

Piénsalo bien:

  • ¿Cómo pone en peligro nuestra alma el hecho de justificar nuestra debilidad?
  • Cuando nos comparamos con aquellos que son más débiles que nosotros, ¿cómo nos desmotivamos?
  • Al afrontar nuestras debilidades, ¿cómo podemos marcar una diferencia positiva? 

Los hombres comunes siguen los pasos de un gran hombre, sea cual fuere la acción que éste ejecute. Y cualesquiera que sean las pautas que él establezca mediante actos ejemplares, el mundo entero las sigue. - Bhagavad-gītā 3.21

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario