Bhagavad-gītā 4.39
La fe es la
disposición a esperar la imagen completa que Dios está revelando continuamente
ante nosotros.
A menudo
utilizamos metáforas, consciente o inconscientemente, para comprender la vida.
Algunas personas pueden ver la vida como una aventura, una tragedia, una
búsqueda de tesoros o incluso un problema matemático. Muchas de estas metáforas
nos ayudan a interpretar nuestra vida en términos de lo que hacemos, lo que
deberíamos hacer y cómo podemos enfrentar los desafíos de la vida con la
actitud adecuada. Aunque estas perspectivas pueden ayudar a algunas personas a
encontrar significado en ciertas etapas, las mejores metáforas son aquellas que
están fundamentadas en la comprensión más completa de la realidad: una comprensión
que incluye el papel y las acciones de Dios en nuestra vida.
Una metáfora
útil es la de ver la vida como una imagen que Dios está revelando
continuamente. Nosotros solo vemos la parte que ya ha sido descubierta y, a
menudo, intentamos comprender la imagen completa basándonos en esa visión
parcial. En realidad, la vida se parece más a una serie de imágenes que a un
solo cuadro. Sin embargo, con frecuencia nos quedamos fijados en la imagen que
tenemos justo delante, olvidando que otras imágenes han venido antes y que
muchas más aún están por revelarse.
Si la imagen
actual parece insatisfactoria o incluso aterradora, es natural sentir decepción
o hasta desesperación. Pero la fe nos permite esperar las imágenes futuras de
esta serie que continúa desarrollándose. El Bhagavad-gītā (4.39) declara
que son los fieles quienes adquieren conocimiento, indicando que la verdadera
comprensión no surge únicamente del análisis intelectual, sino también de la
paciencia y la apertura que nacen de la fe.
Aunque podemos
aumentar nuestro conocimiento en áreas profesionales o funcionales mediante
esfuerzos intelectuales, no podemos conocer plenamente el plan de Dios para
nosotros ni cómo Él lo manifestará en nuestra vida. Podemos comprender Su
propósito supremo: llevarnos hacia el mayor bienestar; pero los pasos
específicos de este viaje permanecen desconocidos e imposibles de conocer
completamente para nosotros.
Aquí es donde
la fe nos fortalece. La fe nos impide caer en pensamientos catastróficos acerca
de los acontecimientos del presente, recordándonos que este momento, por
difícil que sea, pasará. Incluso si la imagen que tenemos delante ahora no es
maravillosa o es completamente dolorosa, la fe nos asegura que, al permanecer
devotos y pacientes, Dios finalmente revelará una imagen más brillante y nos
conducirá hacia el futuro más luminoso: una vida de amor eterno con Él.
Resumen:
Entre las
muchas metáforas que usamos para dar sentido a la vida, las mejores son
aquellas que dejan espacio tanto para nuestro papel como para el papel de Dios
en el desarrollo de nuestra existencia. La vida es como una imagen, o una serie
de imágenes, que Dios va revelando continuamente ante nosotros. La fe nos
permite esperar sin caer en pensamientos catastróficos debido a la imagen
actual y confiar en que el plan de Dios finalmente nos conducirá hacia la
alegría y la seguridad junto a Él.
Para
reflexionar:
- ¿Qué metáforas utilizas generalmente para darle
sentido a tu vida?
- Reflexiona sobre la metáfora de la imagen que se va
revelando y considera cómo podría ayudarte a responder de una manera más
positiva ante lo que está ocurriendo en tu vida ahora mismo.
- ¿Cómo puede la fe fortalecernos para enfrentar las
dualidades de la vida?
Un hombre fiel que se consagra al conocimiento trascendental y que subyuga los sentidos es merecedor de obtener ese conocimiento, y al adquirirlo, encuentra rápidamente la suprema paz espiritual. - Bhagavad-gītā 4.39

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