2. Nacimiento de Yamunā-devī en su forma personificada


         Por divino arreglo del Señor Kṛṣṇa, Śrīmatī Rādhārāṇī maldijo a Virajā-devī a convertirse en río y también a descender al mundo material. Esto formaba parte de un plan mayor del Señor Kṛṣṇa, para salvar a las almas condicionadas que estaban sufriendo en el mundo material, y a tal fin, Él había dispuesto a través de Su potencia trascendental ilusoria (Yogamāyā) que estos pasatiempos tomaran lugar.

         Luego que Śrīmatī Rādhārāṇī hubiera conjurado a Virajā-devī, Ella maldijo también a Śrīdāmā a convertirse en demonio (él se volvió Sankasura). Y éste a su vez maldijo a Śrīmatī Rādhārāṇī a estar separada del Señor Kṛṣṇa por un siglo. De esta forma, mediante argumentaciones y desacuerdos trascendentales, los diversos asociados del Señor Kṛṣṇa vinieron al mundo material. El motivo de este descenso es doble; primero, ayudar a las almas condicionadas a liberarse de las garras del ciclo del nacimiento y la muerte y alcanzar su relación eterna con el Señor Kṛṣṇa, y en segundo lugar, asistir al Señor Kṛṣṇa cuando El encarna en este mundo para exhibir Su pasatiempo trascendental. “Oh descendiente de Bhārata, dondequiera y toda vez que se produce una declinación en la práctica religiosa, y un alza predominante de la irreligión, en ese momento Yo Mismo desciendo”.

         “Yo Mismo aparezco milenio tras milenio para liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como para restablecer los principios de la religión”. (Bg. 4-7, 8)

         La misericordia de los Vaiṣṇavas (devotos) se describe en la siguiente plegaria:

        “Ofrezco mis respetuosas reverencias a todos los devotos Vaiṣṇavas del Señor. Ellos son tal como árboles de los deseos, que cumplen los deseos de todos y están llenos de compasión por las almas caídas condicionadas”.

         Vraja-devī descendió al mundo material en la forma del Río Yamunā, para purificar y dar amor por el Señor Kṛṣṇa a las almas condicionadas y también apareció en forma humana para asistir al Señor Kṛṣṇa en Sus pasatiempos.

         Kālindī (Yamunā-devī) nació de Vivasvata (el dios-sol) y Sanjna (la hija de Visvakarma). Debido a la brillante refulgencia del dios-sol, Sanjna solía cerrar sus ojos cuando Vivasvata se aproximaba a ella. Enojándose con Sanjna, Vivasvata la conjuró a dar a luz un hijo que se llevaría la vida de todos. Posteriormente la bendijo para que diera nacimiento a una hija que liberaría a todos del reino del nacimiento y la muerte. Sanjna dio a luz mellizos, Yama (el dios de la muerte) y Yami (Yamunā), también conocida con el nombre de Kṛṣṇa porque su cuerpo era negruzco. Ambos, Yamunā y Yamarāja también aparecieron en una forma de color dorado simultáneamente. La otra forma de Yamarāja se conoce como Dharmarāja (el recompensa las actividades piadosas de las entidades vivientes), y la forma de color dorado de Yamunā-devī es Viśākhā-devī, quien en rigor de verdad es la persona original de la cual Virajā-devī (Yamunā-devī) se ha expandido.

         Yamunā-devī informó a su padre que no se casaría con nadie, excepto el Señor Kṛṣṇa. Vivasvata le sugirió que le sería muy difícil casarse con el Señor Kṛṣṇa porque Él era ciertamente la Suprema Personalidad de Dios. Empero, Yamunā-devī decidió realizar severas austeridades hasta concretar ese deseo. Observando su determinación, Vivasvata cedió y construyó para ella una residencia en las aguas del Yamunā, cerca del bosque Khāṇḍava. La forma en que ella obtuvo la gracia del Señor Kṛṣṇa para convertirse en Su esposa, se narra en el Décimo Canto del Śrīmad-Bhagavatam:

         “En una ocasión Kṛṣṇa y Arjuna arribaron a la orilla del Yamunā, lavaron Sus manos, pies y boca y bebieron su agua clara. Mientras se hallaban descansando y bebiendo agua, vieron a una hermosa joven de edad casadera que caminaba sola por la ribera del Yamunā. Kṛṣṇa solicitó a Su amigo Arjuna que se adelantara y le preguntara quién era. Por la orden de Kṛṣṇa, Arjuna de inmediato se aproximó a la muchacha, la cual era muy hermosa. Ella poseía un cuerpo atractivo, rostro sonriente y bellos dientes rutilantes. Arjuna preguntó: “Mi querida niña, qué hermosa eres con tu seno levantado, ¿puedo preguntarte quién eres? Nos sorprende hallarte aquí, deambulando sola. ¿Cuál es tu propósito al venir aquí? Solo cabe suponer que andas en busca de un marido apropiado. Si no tienes reparo, revela tu propósito. Trataré de complacerte”. La hermosa joven era el Río Yamunā personificado. Ella replicó: “Señor, soy la hija del dios-sol y ahora estoy realizando penitencia y austeridad para tener al Señor Kṛṣṇa como mi esposo. Considero que es la Persona Suprema y es adecuado para ser mi esposo. Revelo de este modo mi corazón porque tú deseabas conocerlo”.

         La joven continuó: “Mi querido señor, sé que eres el héroe Arjuna, de modo que te diré asimismo que no aceptaré a nadie como mi esposo además del Señor Viṣṇu, porque El es el único protector de todas las entidades vivientes y el dispensador de liberación para todas las almas condicionadas. Te agradeceré si oras al Señor Viṣṇu para que Se complazca conmigo”. La niña Yamunā sabía bien que Arjuna era un gran devoto del Señor Kṛṣṇa y que si él oraba, Kṛṣṇa nunca negaría su pedido. Acercarse directamente a Kṛṣṇa en ocasiones puede ser inútil, pero acercarse a Kṛṣṇa a través de Su devoto, es seguro que resulta exitoso. Ella agregó: “Mi nombre es Kālindī y vivo dentro del agua del Yamunā. Mi padre fue muy gentil en construir una casa especial para mí dentro de las aguas del Yamunā, y he hecho el voto de permanecer en el agua hasta tanto encuentre al Señor Kṛṣṇa”. El mensaje de la joven Kālindī fue debidamente transmitido a Kṛṣṇa por Arjuna aunque Kṛṣṇa, como la Superalma del corazón de todos, lo sabe todo. Sin mayor análisis, Kṛṣṇa de inmediato aceptó a Kālindī y le solicitó que tomara asiento en el carro”. (Śrīla Rūpa Gosvāmī ha descrito en su Lalitā-mādhava que Kālindī, la forma dorada de Yamunā-devī, es un reflejo de Viśākhā-devī).