Bhagavad-gītā 2.3
"Lo que hacemos" puede referirse tanto a nuestro comportamiento específico como a nuestra vocación en general. Lo que hacemos en nuestro comportamiento específico se refleja en lo que hacemos en nuestra vocación en general. Por ejemplo, si un médico explota a un paciente, ese comportamiento individual se refleja negativamente en toda la profesión médica.
Este principio de que nuestro comportamiento refleja nuestra vocación es un tema recurrente en el Bhagavad-gītā. Pero a medida que su mensaje evoluciona, el Bhagavad-gītā profundiza nuestra comprensión de nuestra verdadera vocación y también refina las razones para armonizar nuestro comportamiento con ella.
Al comienzo, el Bhagavad-gītā reconoce que la mayoría de nosotros concebimos nuestra vocación materialmente, determinada por nuestra posición social, y que nos comportamos de maneras que realzan, o al menos preservan, nuestra imagen pública. Por consiguiente, (2.3) insta a su discípulo original, el heroico guerrero Arjuna, a evitar la cobardía indecorosa (naitat tvayy upapadyate).
En su punto culminante, el Bhagavad-gītā nos ayuda a reconocer que todos somos almas, devotos de Kṛṣṇa por naturaleza espiritual. También nos inspira a comportarnos con devoción y respeto, ayudándonos a comprender que dicho comportamiento enriquece nuestra propia felicidad espiritual interna y honra la dignidad de todo lo que representamos externamente.
Veamos cómo sucede esto.
Cuando adoptamos el camino de la devoción, nos convertimos en sus representantes ante el mundo. En consecuencia, nuestro comportamiento se convierte en el barómetro con el que las personas juzgan el camino de la devoción. Por lo tanto, sus perspectivas de devoción dependen en gran medida de nuestro comportamiento.
Si aceptamos esta grave responsabilidad y nos comportamos apropiadamente, nuestra vida interior se enriquece porque Kṛṣṇa, complacido por nuestra conducta responsable, se revela a nosotros de manera más entrañable.
De este modo, nuestro exterior y nuestro interior alimentan armoniosamente nuestro rápido retorno a Kṛṣṇa.
La Suprema Personalidad de Dios dijo: Mi querido Arjuna, ¿cómo te han aparecido estas impurezas? No son propias en absoluto de un hombre que conoce el valor de la vida, y no conducen a los planetas superiores, sino a la infamia. - Bhagavad-gītā 2.3

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