Bhagavad-gītā 2.13
Atención plena, Nutrición
Vivimos en una sociedad extremadamente competitiva, por lo que podemos sentirnos inseguros. Estos sentimientos se agravan cuando los medios nos bombardean con imágenes de personas perfectas.
Pero tal búsqueda de autoestima nos condena a la inseguridad, ya que concebimos nuestra valía principalmente a través de la comparación: evaluamos si somos lo suficientemente buenos basándonos en lo buenos que son los demás. Podemos alcanzar una situación mucho más segura si nos esforzamos por comprendernos a nosotros mismos en lugar de por la autoestima.
Esta autocomprensión puede tener tres aspectos. En primer lugar, implica comprender quiénes somos realmente. El Bhagavad-gita (2.13) explica que nuestra identidad se extiende más allá de nuestro cuerpo material y de todo lo relacionado con él, lo cual suele ser la base de nuestra autoestima. En esencia, somos almas que pueden tener vidas de contribución y satisfacción, siempre que vivamos como debemos ser, como partes del todo atractivo, Krsna. Como partes suyas, podemos servirle devotamente con todas nuestras habilidades y recursos.
En segundo lugar, la autocomprensión significa comprender quiénes somos en nuestro estado actual. Es decir, comprendemos nuestros talentos y fortalezas, y aprendemos a aprovecharlos al máximo, sin preocuparnos por no ser copias exactas de algunos estereotipos de perfección creados por los medios.
En tercer lugar, la autocomprensión significa comprendernos mejor a nosotros mismos. Es decir, en lugar de condenarnos por nuestras deficiencias, podemos recordarnos que nunca nos desviamos de la curva de aprendizaje de la vida; aún podemos aprender y mejorar. Con este espíritu, podemos aconsejarnos con amabilidad, como aconsejaríamos a un amigo. Evitamos los dos extremos de negar nuestros defectos y obsesionarnos con ellos. En cambio, nos animamos con amabilidad, pero con firmeza a sacar a relucir nuestras fortalezas.
Cuando nos fortalecemos con esa autocomprensión, podemos superar las inseguridades inherentes a las nociones de autoestima centradas en la comparación y liberar cada vez más nuestro potencial latente.
Así como en este cuerpo el alma encarnada pasa continuamente de la niñez a la juventud y luego a la vejez, de la misma manera el alma pasa a otro cuerpo en el momento de la muerte. A la persona sensata no la confunde ese cambio. - Bhagavad-gītā 2.13

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