Bhagavad-gītā 2.55
Clave de la felicidad
Supongamos que una imagen resulta atractiva vista de frente, pero impresionante vista desde un ángulo. Para apreciarla al máximo, debemos esforzarnos conscientemente por observarla lateralmente.
Necesitamos un enfoque similar al buscar la felicidad. Muchas cosas mundanas parecen agradables. Pero cuando las analizamos detenidamente, es decir, cuando las convertimos en el propósito de nuestra vida, a menudo resultan decepcionantes. Por ejemplo, podemos disfrutar de programas de comedia, pero si empezamos a verlos constantemente durante el resto de nuestra vida, pronto nos aburriremos muchísimo.
¿Cómo podemos, entonces, encontrar la felicidad? Persiguiendo no solo lo que nos resulta placentero, sino lo que es valioso. Si nos enfocamos en algo profundamente significativo, la felicidad aparece gradualmente, casi de forma natural.
Pensemos en alguien a quien le gusta escribir. Los escritores que encuentran mayor satisfacción en la escritura no son aquellos que escriben solo cuando les resulta placentero. Escriben para expresarse, para transmitir algo que les importa y que, potencialmente, también les importe a sus lectores. Cuando intentan expresarse, a veces las palabras adecuadas se les escapan, dejándolos molestos, frustrados y desanimados. Aun así, perseveran. Una vez que conectan con su esencia y logran articular un mensaje significativo, una satisfacción sublime florece en su interior.
La felicidad se disfruta mejor como resultado de una participación significativa, no como producto de la búsqueda del placer. Este principio universal se aplica incluso a la felicidad espiritual. El Bhagavad-gītā (2.55) nos insta a apartarnos de las cosas externas que prometen placer, es decir, a no mirar fijamente a la felicidad; en cambio, nos anima a dirigir nuestra conciencia hacia nuestro interior y comprender quiénes somos realmente. Cuando apreciamos nuestra identidad como partes amadas del Todo, Kṛṣṇa, que es sumamente atractivo, y nos conectamos devocionalmente con Él, saboreamos la alegría suprema de la vida.
Piénsalo bien:
- ¿Qué sucede cuando se mira fijamente a la felicidad?
- ¿Cómo aparece la felicidad en el rabillo del ojo?
- ¿Cómo podemos saborear la felicidad espiritual?
La Suprema Personalidad de Dios dijo: ¡Oh, Pārtha!, se dice que un hombre se halla en estado de conciencia trascendental pura, cuando abandona todas las variedades de deseos de complacer los sentidos, deseos que surgen de la invención mental, y cuando su mente, purificada de ese modo, encuentra satisfacción únicamente en el ser. - Bhagavad-gītā 2.5

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