Bhagavad-gītā 2.44
Cuando un avión vuela en ruta, puede activar el piloto automático y se dirigirá hacia su destino, siempre que no haya turbulencias. En caso de turbulencias, el piloto debe tomar el control y reconducir el avión.
En el transcurso de nuestra vida cotidiana, nuestra mente puede funcionar en piloto automático, haciendo cosas por costumbre, sin pensarlo conscientemente. Este funcionamiento puede darse en tareas que no requieren mucha atención, como lavar la ropa o fregar los platos.
Pero la mente, en piloto automático, falla cuando nos enfrentamos a tentaciones habituales a las que intentamos resistirnos. Entrar en esa zona de tentación es como encontrarse con turbulencias. Así como un avión que sufre turbulencias se desvía de su rumbo, la mente también lo hace ante la tentación. La mente, en piloto automático, opta por el camino de menor resistencia, lo que termina en la indulgencia inmediata. Y acabamos recayendo.
El Bhagavad-gītā (2.44) advierte que los apegos mundanos presentes en nuestra mente nos desvían de la autorrealización. Al estar así desviados, nos encaminamos hacia la destrucción de nuestros propósitos superiores y el agravamiento de nuestras adicciones.
Al recordar estas advertencias escriturales, aprendemos a transitar por la zona de tentación con cautela, no impulsivamente. A medida que nos volvemos más conscientes de lo que hacemos y por qué, podemos reconocer y corregir las desviaciones con mayor rapidez.
¿Acaso cultivar tal consciencia no es agotador? No si la canalizamos positivamente para enfocarnos en el supremo y atractivo Kṛṣṇa, mediante la práctica del bhakti-yoga. A través de esta práctica, accedemos a la sabiduría y el gusto superiores que provienen de la absorción en Él. Con el tiempo, nuestra mente cambia su concepción habitual de cuál es la mejor fuente de placer: no nuestros placeres mundanos habituales, sino nuestro Señor.
Cuando la mente se apega más a Kṛṣṇa que al mundo, se convierte en nuestra amiga, y su modo de piloto automático nos encamina hacia lo que más nos conviene.
En la mente de aquellos que están demasiado apegados al goce de los sentidos y a la opulencia material, y que están confundidos por esas cosas, no se presenta la determinación resuelta de prestarle servicio devocional al Señor Supremo. - https://vanipedia.org/wiki/ES/BG_2.44

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