Sálvame de convertirme en víctima de la contemplación casual


Bhagavad-gītā 2.62

Oración

Bhagavad-gītā 2.62

dhyāyato visayān puṁsaḥ saṅgas teṣūpajāyate saṅgāt sañjāyate kāmaḥ kāmāt krodho'bhijāyate

“Cuando contemplamos los objetos de los sentidos, eso lleva a un gusto que contagia, y despierta en nosotros un poderoso anhelo, lo cual, cuando se ve obstaculizado y nos deja furiosos y delirantes. 

Mi querido Señor,

Me adviertes de lo resbaladiza que es la pendiente en mi mundo interior, donde incluso una leve contemplación de un objeto tentador puede impulsarme hacia la autodestrucción.

Señor, por favor, ayúdame a establecer límites en mi interior para que, aunque resbale y caiga, no caiga demasiado lejos. Lo mejor es que me mantenga tan ocupado recordándote y sirviéndote que no me dé tiempo a contemplar cosas tentadoras, porque Tú me dices que siempre Te recuerde y que nunca Te olvide. 

Sabes que me encuentro en un terreno tan traicionero internamente que, si no me concentro en Ti, mi conciencia vacía comienza a encontrar atractivo algún objeto mundano. Permíteme recordar lo que me has dicho repetidamente: el atractivo de tales objetos es temporal e ilusorio. Si me detengo en su atractivo, empiezo a sentir un deseo irresistible por ellos. Y cada vez que algo parece interponerse en el camino de satisfacer ese deseo, me enfurezco contra ese obstáculo. En esos momentos, deja que las luces rojas dentro de mí brillen con fuerza, recordándome lo que me has dicho repetidamente: el deseo y la ira son olas mortales que pueden atraparme y alejarme de Ti.

Por favor, Señor, deja que Tus palabras de sabiduría y advertencia se conviertan en la base para que yo construya los límites y las señales de peligro dentro de mi conciencia, para que no me convierta en una víctima de la contemplación superficial.

Al contemplar los objetos de los sentidos, en la persona se desarrolla el apego a ellos, de ese apego nace la lujuria, y de la lujuria surge la ira. - Bhagavad-gītā 2.62

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