Bhagavad-gītā 3.4
Cuando las personas se encuentran, suelen preguntar: "¿Qué tal?". Y una respuesta común podría ser: "Nada del otro mundo". Cuando hablan de acontecimientos, generalmente se refieren a sucesos externos, sobre todo si tienen una visión del mundo materialista.
Curiosamente, algunos espiritualistas también dan una importancia excesiva a lo externo. Equiparan la acción externa con el enredo y la renuncia a la acción externa con la liberación, una equiparación que el Bhagavad-gītā (3.4) rechaza. Este privilegio de lo externo sobre lo interno puede generar superficialidad o incluso hipocresía. El Gītā (3.6) advierte que aquellos que son externamente inactivos y aparentemente renunciantes bien podrían ser internamente hiperactivos, obsesionados con los objetos de los sentidos y anhelándolos. Si no intentan corregir esta discrepancia entre su vida externa e interna, su conciencia se contaminará cada vez más y eventualmente los impulsará a realizar acciones degradantes externas. Este deslizamiento hacia la degradación no es un hecho abrupto; proviene de las contemplaciones internas negativas previas. Por lo tanto, más importantes que los sucesos externos son los sucesos internos, que se refieren esencialmente a cómo nos esforzamos por mantener nuestra conciencia centrada en los principios y por controlar nuestros deseos inferiores.
El análisis anterior, si bien busca mantener el enfoque en lo interno, no pretende trivializar lo externo. Sin duda, lo externo contribuye a moldear lo interno. Un entorno materialista dificulta el mantenimiento de la conciencia espiritual, mientras que un entorno espiritual facilita su cultivo.
El bhakti-yoga armoniza lo externo y lo interno en un proceso transformador. Recomienda la acción práctica, en la que utilizamos nuestros sentidos y recursos de forma constructiva al servicio de Kṛṣṇa. También recomienda la meditación devocional, en la que lo recordamos cantando Sus santos nombres. Durante el canto, puede que no parezca que estemos haciendo mucho, solo emitiendo sonidos. Pero en realidad nos estamos conectando con el Ser Supremo, purificándonos y preparándonos así para el mejor acontecimiento: la liberación y la consecución de la morada eterna de Kṛṣṇa.
Uno no puede liberarse de la reacción por el simple hecho de abstenerse de trabajar, ni puede uno lograr la perfección únicamente por medio de la renunciación. - Bhagavad-gītā 3.4

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