Bhagavad-gītā 3.37
Oración
Bhagavad-gītā 3.38
dhūmenāvriyate vahnir yathādarśo malena ca yatholbenāvṛto garbhas tathā tenedam āvṛtam
“Mientras el fuego es cubierto por el humo ascendente, así como el polvo en un espejo actúa como una capa, como el útero mantiene desconocida la vida que hay en su interior, así se pierde la sabiduría a causa del deseo que nos impulsa al pecado.
Mi querido Señor, lo que hace tan difícil lidiar con el enemigo interior del deseo destructivo es que se presenta de diferentes maneras y parece amenazante en distintos grados según el momento. Cuando mi ansia es como humo alrededor del fuego, puedo notar su presencia y siento que puedo controlarla. Cuando es como una capa de polvo que cubre un espejo, ni siquiera me doy cuenta de que me ha oscurecido porque tiendo a olvidar, al menos temporalmente, que hay un "yo" distinto de los deseos superficiales y carnales que me impulsan. Y cuando el deseo se convierte en un útero que cubre la vida interior, estoy tan perdido —sepultado bajo capas de deseos— que me lleva mucho tiempo recordar siquiera que hay una esencia espiritual en mí, y mucho menos recuperarla.
Por favor, Señor, permíteme permanecer alerta, no permitas que jamás baje la guardia. Recordando que, en cualquier momento, puedo caer en la trampa sin siquiera darme cuenta. Bendíceme, Señor, para que recuerde Tus palabras de advertencia y, aún más importante, Tus palabras sobre el gozo espiritual que me espera si logro liberarme de este deseo morboso. Te ruego, Señor, que Tus palabras permanezcan vivas en mí, pues eso es lo que me mantendrá con vida, incluso mientras este enemigo mortal siga vivo en mi interior.
Así como al fuego lo cubre el humo, o como a un espejo lo cubre el polvo, o como al embrión lo cubre el vientre, así mismo a la entidad viviente la cubren distintos grados de esa lujuria. - Bhagavad-gītā 3.38

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