El progreso espiritual no se logra definiendo, sino refinando

Bhagavad-gītā 3.32

El progreso espiritual es esencialmente un viaje de afecto hacia Kṛṣṇa, un viaje que puede desviarse por muchos caminos. Un desvío tentador es el intelectualismo excesivo, donde nos preocupamos por la racionalización en lugar de la transformación. En tales momentos, las dudas y preguntas sobre tecnicismos lógicos, informativos y filosóficos nos abruman, dejándonos con poco deseo o energía para la autotransformación. Esta intelectualidad unidimensional suele ser impulsada por el enfoque científico moderno, que glorifica la pericia en el razonamiento, mientras que descuida el carácter como algo subjetivo e irrelevante. El enfoque científico considera que la comprensión de un tema es el resultado de analizar, reducir y definir.

Este enfoque definitorio, fundamental en el estudio de la materia, se vuelve secundario en el estudio del espíritu. Sin duda, la definición tiene su lugar en la vida espiritual; nos ayuda a adquirir convicciones intelectuales básicas y a discernir la espiritualidad auténtica de la superficial o pseudoespiritual. Sin embargo, el ámbito espiritual se encuentra esencialmente más allá del alcance del intelecto. Podemos vislumbrarlo parcialmente mediante la conceptualización intelectual, pero solo podemos comprenderlo plenamente a través de la purificación espiritual.

El Bhagavad-gītā ( 3.32 ) indica cómo todo conocimiento —incluso el conocimiento sobre temas espirituales— se vuelve inútil ( sarva-jnana vimudhams ) para aquellos cuya conciencia está desviada del plano espiritual ( acetasah ) al plano material. Corregir la desviación de la conciencia es principalmente un proceso de refinamiento, no de definición. Así como el refinamiento del oro lo libera de impurezas, el refinamiento de la conciencia la libera de las impurezas de los deseos antidevocionales o inmorales que la mantienen atrapada en el plano material. Cuando refinamos nuestra conciencia mediante la práctica del servicio devocional, la sabiduría espiritual surge en nuestros corazones, trayendo consigo una comprensión clara y profunda que supera la definición más rigurosa.

Pero ha de saberse que aquellos que, por envidia, no hacen caso de estas enseñanzas y no las siguen habitualmente están engañados y desprovistos de todo conocimiento, y han arruinado sus esfuerzos por lograr la perfección. - Bhagavad-gītā 3.32

 

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