Bhagavad-gītā 4.2
Puede que no
nos interese la política, pero la política sí se interesa en nosotros.
Algunas
personas consideran que la política es un asunto sucio del que prefieren
mantenerse al margen. Sin duda, la política suele estar plagada de
manipulaciones desagradables. Sin embargo, también es innegable que, en toda
sociedad, la política es inevitable.
Toda sociedad
necesita política entendida como un sistema de administración. Dentro de dicho
sistema, personas sin escrúpulos suelen apropiarse y abusar del poder. Sus
acciones reprobables pueden generar aversión hacia la política. Sin embargo,
aunque la gente se mantenga indiferente, la política seguirá interesándose en
ella: el sistema político vigente continuará afectándola.
Dada la
ineludible influencia de la política, el Bhagavad-gītā busca armonizar
el orden político de la sociedad con el propósito último de la vida:
espiritualizar la conciencia humana. El interés del Gītā en transformar
políticamente la sociedad se evidencia en el propósito del descenso de Kṛṣṇa: establecer el dharma (4.8). Dharma
tiene múltiples significados. Esencialmente, se refiere al orden espiritual
mediante el cual la humanidad puede unirse en amor con la divinidad. En este
contexto, también se refiere al orden sociopolítico que fomenta el orden
espiritual.
El Bhagavad-gītā
(4.2) alaba a aquellos líderes que encabezan un orden sociopolítico
espiritualmente armonioso. Los denomina reyes santos ( rajarishis ):
gobernantes externos ( raja ) y sabios internos ( rishis ).
Estos reyes transmitían conocimiento espiritual no solo a sus súbditos, sino
también a sus sucesores, creando así una tradición de reyes santos. Al
empoderar a tales líderes, Kṛṣṇa establece el dharma,
como lo hizo al entronizar al virtuoso Yudhiṣṭhira.
¿Qué relevancia
tiene el pragmatismo político del Bhagavad-gītā para nosotros como
practicantes espirituales individuales? Podemos usar nuestra influencia social,
ya sea pequeña o grande, para lograr una mayor armonía espiritual en el sistema
político actual. Cuando el orden político es espiritualmente propicio, las
personas en general pueden acercarse al Gītā y aplicarlo con mayor
facilidad.
Al contribuir
de este modo a la creación de una comunidad espiritual, podemos desempeñar
nuestro papel para ayudar a establecer el dharma en la sociedad.
Esta ciencia suprema se recibió así a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la entendieron de ese modo. Pero en el transcurso del tiempo la sucesión se rompió, y, por ello, la ciencia tal como es parece estar perdida - Bhagavad-gītā 4.2

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