Bhagavad-gītā 4.6
La palabra
inglesa "incarnation" (encarnación) deriva principalmente de la
teología abrahámica; describe a Jesús, quien, según el cristianismo, es Dios
descendido en carne como ser humano.
Dado que esta
palabra es común en el lenguaje y el discurso religioso predominante, muchos
maestros de bhakti la utilizan a menudo para introducir al público
contemporáneo al concepto de avatāra . Sin embargo, la palabra
encarnación tiene una connotación que contradice una comprensión esencial del bhakti
sobre la naturaleza del avatāra. "Encarnación" significa
literalmente "venir en carne"; la raíz "carna" se
encuentra en palabras como animales carnívoros (animales que comen carne) y
deseos carnales (deseos de disfrutar de la carne). Sin embargo, cuando Kṛṣṇa desciende a este mundo, no desciende en forma
de carne; aparece en su forma trascendental. El Bhagavad-gītā (4.6)
declara que permanece como el Señor imperecedero de todas las entidades
vivientes, incluso cuando desciende aquí. Esta declaración implica que no está
bajo el control de la naturaleza material, que condena a todos los seres
encarnados al inexorable fluir del tiempo hacia el deterioro y la destrucción
corporal.
Dada la
trascendencia de Kṛṣṇa, su avatar podría
describirse mejor como un descenso. Él existe eternamente en el mundo
espiritual y se manifiesta en este mundo durante el período en que revela su
lila aquí. Cabe destacar que la palabra avatāra significa literalmente
«el que baja» o «el que desciende».
Los maestros de
bhakti evitan abrumarnos con una doble falta de familiaridad: un término
y un concepto desconocidos. Los términos son herramientas verbales para
conceptos mentales. Al proporcionarnos primero una herramienta familiar para
comprender un concepto desconocido y luego explicar sus dimensiones, nos ayudan
a avanzar hacia la comprensión, paso a paso. Esta comprensión culmina en la
devoción espiritual cuando entendemos cuán encantador y amoroso es Kṛṣṇa: encantador al manifestarse eternamente como una
Persona Suprema accesible y atractiva; y amoroso al revelar esa manifestación
en este mundo para atraernos y liberarnos.
Aunque soy innaciente y Mi cuerpo trascendental nunca se deteriora, y aunque soy el Señor de todas las entidades vivientes, aun así aparezco en cada milenio en Mi trascendental forma original. - Bhagavad-gītā 4.6

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