Bhagavad-gītā 2.11
kāyena
manasā buddhyā
kevalair
indriyair api
yoginaḥ karma kurvanti
saṅgaṁ tyaktvātma-śuddhaye
“Con el cuerpo, la mente y la
inteligencia comprometidos,
incluso con los sentidos propensos a la tentación incluidos,
los yogīs realizan cualquier acción necesaria,
sin apego, buscando únicamente la purificación”.
Bendíceme, mi Señor, para recordar que
mi cuerpo, mi mente, mi inteligencia e incluso mis sentidos han sido dispuestos
en última instancia por Ti como recursos que debo utilizar para acercarme a Ti.
Aunque he utilizado esos recursos,
especialmente mis sentidos, para muchas cosas que ahora me avergüenzan e
incluso me mortifican, mi prolongado mal uso de los sentidos —por grande que
haya sido— no hace que queden contaminados irreversiblemente.
Ayúdame, mi Señor, a ver que, si
dedico mi corazón y mi alma a Ti, tanto como me sea posible en el presente,
entonces todos los demás recursos que poseo —incluidos mis sentidos— también
pueden ser utilizados para ese mismo propósito de purificación, lo cual conduce
a la proximidad contigo y, finalmente, a la intimidad contigo.
Mi Señor, mis sentidos tienen una
fuerte tendencia a sentirse atraídos por los objetos de los sentidos y,
después, a atraparme. Por lo tanto, son como serpientes que pueden inyectar
veneno en cualquier momento. No obstante, Tú, mi Señor, eres suficientemente
poderoso para quitarles los colmillos a mis sentidos semejantes a serpientes.
Mediante Tu servicio y recuerdo, puedes ofrecerles una felicidad sublime y
superior tal que pierdan su inclinación a buscar placer en cosas que me
contaminan y me enredan.
Concédeme, mi Señor, la convicción de
que ocupar mis sentidos en Tu servicio producirá una transformación mucho más
profunda y sostenible que simplemente abstenerme de utilizar mis sentidos por
temor a quedar enredado.
Los yogīs, abandonando el apego, actúan con el cuerpo, la
mente, la inteligencia, e incluso con los sentidos, únicamente con el fin de
purificarse. - Bhagavad-gītā 5.11

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