Oración
Bhagavad-gītā
4.14
na māṁ karmāṇi limpanti
na me
karma-phale spṛhā
iti māṁ yo 'bhijānāti
karmabhir na
sa badhyate
«Las
acciones no Me afectan de ningún modo,
ni anhelo
jamás sus frutos.
Quien
comprende esta verdad profunda,
nunca queda
atado por las cadenas del karma”.
Señor mío, cada
vez que veo a alguien con más habilidades que yo o que ha tenido más
oportunidades para desarrollarlas, me asalta una pregunta inquietante: ¿has
sido injusto conmigo? Por favor, Señor, ayúdame a desterrar esta duda de mi
corazón para siempre. Ayúdame a tener la certeza, Señor mío, de que deseas el
bienestar supremo de todos. Al tener ese deseo benevolente por todos, jamás
muestras parcialidad. En los dones específicos que cada persona recibe durante
su paso por este mundo, le das a cada uno lo que merece, según su karma
pasado.
Sin embargo, oh
Señor, eres tan misericordioso que jamás me abandonas a un destino oscuro solo
porque mi karma pasado fue sombrío. Tú supervisas y diriges el karma
para que reciba abundantes oportunidades de volverme hacia Ti con amor, ya sea
en tiempos de pobreza o prosperidad material. Por favor, oh Señor, que esta
comprensión de Tu benevolencia imparcial permanezca firme en mi corazón. No
permitas que sienta resentimiento, Señor, por la injusticia de este mundo. En
cambio, permíteme estar agradecido por Tu amor inquebrantable. Que mi atención
en Tu amor constante se convierta en la luz que guíe mi vida, y no las
desigualdades pasajeras de este mundo mortal, que, de todos modos, no es mi
hogar, sino simplemente un puente que debo cruzar para llegar a Ti y vivir una
vida de alegría eterna.
No hay ningún trabajo que Me afecte, ni ambiciono los frutos de la acción. Aquel que entiende esta verdad acerca de Mí, tampoco se enreda en las reacciones fruitivas del trabajo. - Bhagavad-gītā 4.14

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