28. Hacer lo que quiere el maestro espiritual


Prabhupāda estaba sentado en una estera de paja en el soleado balcón del templo de Calcuta, a punto de recibir un masaje de su sirviente, cuando un nuevo discípulo, Pañcadraviḍa dāsa, se acercó para hacerle unas preguntas.
—Prabhupāda, yo antes era músico —dijo Pañcadraviḍa—. ¿Podría seguir siéndolo y dedicarme solamente a tocar música para Kṛṣṇa?
—Sí —respondió Prabhupāda— puedes hacerlo—. Prabhupāda habló tranquilamente, relajado bajo las manos de su sirviente, que lo estaba masajeando. —Pero entonces también tendrás que aceptar una cierta cantidad de karma.
—Bueno, entonces quizá no es eso lo que debo hacer —dijo Pañcadraviḍa—. Pero es que la vida de brahmacārī se me hace un poco difícil. Vida de brahmacārī significa vivir bajo condiciones muy institucionalizadas—. Algunos otros devotos se habían reunido alrededor, mirando a Prabhupāda y escuchando sus palabras. Los cantos de los pájaros y ruidos de la calle llenaban el aire.
—Puedes ser brahmacārī y vivir fuera del templo —propuso Prabhupāda.
—¿De verdad?
Pañcadraviḍa estaba sorprendido al oír concesiones tan liberales, pero otra vez Śrīla Prabhupāda puntualizó:
—Sí, puedes vivir fuera, seguir los cuatro principios y ser un brahmacārī, pero por supuesto, si haces esto no serás parte de nuestro movimiento.
—Oh —repuso Pañcadraviḍa, desilusionado—. Bueno Prabhupāda, quizás lo mejor sería que me casara.
—Sí —dijo Prabhupāda de un modo pausado, tolerante— puedes hacerlo si es lo que quieres.
Pañcadraviḍa decidió no preguntar más, se disculpó y salió del soleado balcón. Más tarde algunos devotos mayores le dijeron que nunca habían oído a Śrīla Prabhupāda hablar de aquella manera, dando su aprobación a todo lo que su discípulo le pedía. Pero Pañcadraviḍa no estaba satisfecho. Al día siguiente coincidió que estaba fuera de la habitación de Prabhupāda justo cuando Śrīla Prabhupāda se estaba enrollando el cordón brahmínico en torno a la oreja, preparándose para entrar en el cuarto de baño. Viendo a su maestro espiritual, Pañcadraviḍa expuso de nuevo lo que pensaba:
—Śrīla Prabhupāda, ¿se acuerda que ayer le hice todas aquellas preguntas y que usted dijo que yo podía hacer toda clase de cosas: tocar música, vivir como brahmacārī fuera del templo, casarme? Estoy un poco confundido. Me estoy preguntando, si hago todas esas cosas, ¿seguiré contando con sus bendiciones?
Prabhupāda lanzó una penetrante mirada a los ojos de su discípulo y contestó: —¿Por qué haces tantas preguntas estúpidas? Si no sabes lo que el maestro espiritual quiere, ¿cómo piensas que vas a conseguir sus bendiciones?
Śrīla Prabhupāda entonces siguió caminando y entró en su cuarto de baño. Pañcadraviḍa se quedó con la primera lección de su vida espiritual: hacer lo que quiere el maestro espiritual. Y también apreció mejor, por la manera en que Śrīla Prabhupāda lo trató, que Prabhupāda era trascendental, no un ser ordinario de este mundo.

Entrevista con Pañcadraviḍa Swami

2 comentarios:

  1. Murari devi dasi9/24/2013 11:13 a. m.

    Muy concreto, gracias Hari bol

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  2. Krsnamayi Devi Dasi9/24/2013 7:43 p. m.

    Y sin las bendiciones del guru, NADA SE PUEDE HACER

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