Bhagavad-gītā 18.72
Una persona ciega que camina por la calle, consciente de no conocer el camino, caminará con cautela. Pero una persona con cataratas puede ver una zanja más lejos de lo que es y, debido a esa percepción ilusoria, puede caer en ella. Como la ilusión nos engaña haciéndonos creer que no estamos en la ignorancia, nos pone en mayor peligro que la propia ignorancia.
Al comienzo del Bhagavad-gītā, Arjuna demostró ignorancia sobre el alma. Sin duda, su ignorancia fue orquestada trascendentalmente por Kṛṣṇa para compartir la sabiduría del Bhagavad-gītā con el mundo. Pero simultáneamente, para nuestra propia edificación, podemos analizar qué fallaba en su razonamiento. Al equiparar a los guerreros reunidos en el campo de batalla de Kurukṣetra con sus cuerpos, lamentó su muerte inminente.
Pero la percepción de Arjuna no solo era desinformada, sino también errónea. Con esa perspectiva engañosa, en el primer capítulo del Bhagavad-gītā, planteó preocupaciones sobre el kula-dharma (deberes dinásticos) para argumentar en contra de luchar en la guerra. Si bien sus preocupaciones eran válidas, debían subordinarse al conocimiento del alma y su correspondiente dharma espiritual de amar a Kṛṣṇa. Este enfoque iluminado se evidencia en el llamado final del Bhagavad-gītā (18.66) a sacrificar todos los demás dharmas por el para-dharma del bhakti.
En el contexto de los argumentos iniciales desinformados de Arjuna, cobra relevancia la doble pregunta de Kṛṣṇa al final del Bhagavad-gītā (18.72), sobre si la ignorancia y la ilusión de Arjuna han sido destruidas. Es decir, Kṛṣṇa pregunta si Arjuna se ha liberado de las concepciones erróneas del dharma.
Al escuchar el mensaje del Bhagavad-gītā, podemos sentir que ya lo conocemos. Pero, aunque lo conozcamos superficialmente, en el fondo aún podríamos aferrarnos a algunas concepciones erróneas. Solo cuando permitamos que la sabiduría del Bhagavad-gītā desafíe y contrarreste nuestras concepciones erróneas, nos liberaremos tanto de la ignorancia como de la ilusión y progresaremos rápidamente hacia la iluminación.
¡Oh, hijo de Pṛthā!, ¡oh, conquistador de riquezas!, ¿has oído esto con atención? Y, ¿se disiparon ya tu ignorancia e ilusiones? – Bhagavad-gītā 18.72

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