Oración
Bhagavad-gita 3.36
arjuna uvāca atha kena prayukto 'yaṁ pāpaṁ carati pūruṣaḥ anicchann api vārṣṇeya balād iva niyojitaḥ
“Arjuna dijo: ¿Cuál es esta fuerza que nos impulsa así, ¿nos está incitando al pecado y al sufrimiento? Aun sin quererlo, nos desviamos del camino, como si hubiéramos sido apresados por un poder que escapa a nuestro control.
Señor misericordioso, son muchos los momentos de mi vida en los que me veo obligado a reconocer que existe una fuerza superior a mí —poderosa y malévola— que toma el control de mi existencia. Me impulsa a actuar de maneras que no solo son diferentes, sino también, a menudo, totalmente contradictorias con los valores que considero sagrados. Hay momentos en que actúo como si no me importaras: Tu existencia, Tu voluntad, Tu placer.
Aunque niegue la existencia y la grandeza de Tu divinidad, no puedo negar la existencia y la malevolencia de esta fuerza destructiva. De hecho, casi a diario, y a veces varias veces en un mismo día, mis propias acciones son prueba de la presencia y el poder de este poderoso enemigo. Por favor, Señor, bendíceme para que pueda ser más consciente de este peligro invisible. Que la necesidad de sobrevivir y protegerme me impulse a ser cada vez más consciente de Ti, que eres mi único protector supremo contra este peligro interior.
Arjuna dijo: ¡Oh, descendiente de Vṛṣṇi!, ¿qué es lo que lo impele a uno a los actos pecaminosos, aun involuntariamente, como si se lo obligara a la fuerza? - Bhagavad-gītā 3.36
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