Pensar con la razón, no con los sentidos


Bhagavad-gītā 3.42

Pensar con la razón significa usar nuestro buen juicio para diferenciar entre lo deseable y lo indeseable. Mediante esta reflexión, consideramos indeseables los deseos miopes que prometen placer, pero solo traen sufrimiento. Y consideramos deseables las aspiraciones con visión de futuro que, aunque requieran austeridad inicial, conducen a una felicidad duradera.

Por el contrario, pensar con los sentidos significa dejar que nuestro proceso de pensamiento sea dominado por los deseos inferiores que suelen estar asociados a nuestros sentidos.

El Bhagavad-gītā (3.42) describe nuestra jerarquía interna, donde los sentidos están por encima del cuerpo; la mente, por encima de los sentidos; la inteligencia, por encima de la mente; y el alma, por encima de la inteligencia. Si bien los sentidos son inferiores a la inteligencia, pueden llegar a ser tan poderosos que la desvían (2.60). Es decir, los deseos miopes que impulsan los sentidos pueden dominar la inteligencia (3.40). Cuando nuestra inteligencia es secuestrada de esta manera, no podemos usarla para abandonar los placeres miopes. En cambio, abusamos de ella para intentar maximizar el placer y minimizar sus consecuencias, aunque tales esfuerzos nunca dan resultado.

Para que nuestra inteligencia resista los deseos sensuales, necesitamos comprensión espiritual. La sabiduría del Bhagavad-gītā explica que somos seres inmateriales, parte del supremo Kṛṣṇa, que es todopoderoso. Por consiguiente, solo podemos encontrar la felicidad duradera amándolo y sirviéndole, no complaciendo nuestros sentidos.

Comprender estos fundamentos metafísicos transforma nuestra dinámica interna. En lugar de dejarnos llevar acríticamente por los deseos sensuales, como hacíamos antes, elegimos con cautela aquellos que armonizan con nuestra verdadera identidad. Los mejores deseos son los devocionales, deseos que podemos nutrir mediante la práctica del bhakti-yoga. Cuando ya no permitimos que los deseos errantes nos desvíen de nuestras aspiraciones devocionales, avanzamos sin distracciones hacia la plena absorción en Kṛṣṇa.

En efecto, la autoidentificación espiritual y la acción devocional implican pensar con nuestra razón en lugar de con nuestros sentidos.

Los sentidos de trabajo son superiores a la materia burda; la mente es más elevada que los sentidos; la inteligencia es aún más elevada que la mente; y ella [el alma] es incluso más elevada que la inteligencia. - Bhagavad-gītā 3.42  

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