Bhagavad-gītā 3.30
Oración
Bhagavad-gītā 3.30
mayi sarvāṇi karmāṇi saṁnyasyādhyātma-cetasā nirāśīr nirmamo bhūtvā yudhyasva vigata-jvaraḥ
“Ofréceme todas tus obras, con la mente absorta en la identidad espiritual. Mantente libre del deseo y del ego, lucha, deja atrás la pereza”.
Mi querido Señor, el amor por Ti no es una noción sentimental. Debe expresarse mediante acciones concretas dedicadas a Ti. Por favor, Señor, bendíceme para que tenga al menos la primera expresión de amor, que es la ausencia de letargo. El amor nunca es perezoso, y donde hay pereza, no puede haber amor. Una vez que decido actuar con todo mi corazón, trascendiendo así el modo de la ignorancia, entonces mi amor se expresa a través del desapego. Permíteme buscar lo mejor en mis esfuerzos, no para aumentar mi propio prestigio y ego, sino para Tu servicio y placer.
Mientras mis deseos permanezcan atrapados en este mundo, tendré muy poca disponibilidad emocional para conectar contigo, y mucho menos para consagrarme a Ti. Bendíceme, Señor mío, para que pueda trascender el modo de la pasión mediante el desapego. El amor por Ti, Señor mío, que eres la Realidad Suprema, debe estar fundamentado en mi propia conciencia de la realidad de mi identidad. Soy un ser espiritual, una parte eterna de Ti. Amarte es tanto una elección voluntaria como una alineación con mi naturaleza espiritual intrínseca. Finalmente, el amor es una ofrenda de todo mi ser a Ti: la dedicación de todas mis actividades a Tu placer. Bendíceme, Señor mío, para que así pueda ofrecerte todo mi ser con amor.
Por consiguiente, pelea, ¡oh, Arjuna!, entregándome a Mí todas tus obras, con pleno conocimiento de Mí, sin deseos de ganancia, sin sentido de posesión y libre de letargo. - Bhagavad-gītā 3.30

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