Supersticiosos
o desconfiados: estas son las dos posturas que muchas personas adoptan ante la
espiritualidad. Algunos adoptan un enfoque antintelectual, basándose en los
sentimientos, evitando cualquier análisis intelectual serio y aceptando
supersticiosamente lo que les produce placer. Otros adoptan un enfoque
hiperintelectual, confiando excesivamente, o incluso exclusivamente, en el
análisis crítico, evitando la dimensión experiencial de la espiritualidad y
desconfiando de todas las afirmaciones de plenitud por parte de los
espiritualistas.
Sin embargo,
ambos enfoques son extremos y resultan sumamente improductivos para un progreso
espiritual sostenido. El Bhagavad-gītā ( 4.4 ) muestra un
enfoque equilibrado cuando Arjuna, con humildad, pero con firmeza, cuestiona la
sorprendente afirmación de Kṛṣṇa ( 4.1 ) de que ya
le había enseñado este mismo conocimiento al dios Sol.
Entendamos dos
aspectos de este enfoque equilibrado, tal como se evidencia en el contenido y
la intención de la pregunta de Arjuna:
Sé curioso,
no supersticioso: Arjuna no acepta la afirmación de Kṛṣṇa sobre la fe ciega, considerando la indagación
intelectual innecesaria o indeseable. Al preguntar con franqueza: «Si el dios Sol
es mayor que Tú, ¿cómo pudiste haberle transmitido este conocimiento?», expresa
la curiosidad natural e inevitable en cualquier persona reflexiva. Siguiendo el
ejemplo de Arjuna y ejercitando nuestra curiosidad, podemos evitar la atrofia
intelectual y convertir la búsqueda devocional en una experiencia intelectualmente
estimulante.
Sé
cauteloso, no suspicaz: Arjuna no se deja dominar por el escepticismo
y expresa su reserva con la franqueza y cautela necesarias: "¿Cómo debo
entender esto?". Al resistir la tentación de descartar una afirmación que
parece increíble como un engaño, podemos mantenernos abiertos a horizontes más
elevados de conocimiento y experiencia.
Cuando
integramos los aspectos positivos que subyacen a estas dos actitudes y evitamos
sus aspectos negativos, podemos aprender y crecer de forma sana y feliz en
nuestra vida espiritual.
Arjuna dijo: Vivasvān, el dios del Sol, nació antes que Tú, por lo cual es mayor que Tú. ¿Cómo puedo entender que en el principio Tú le hayas enseñado esta ciencia a él? - Bhagavad-gītā 4.4
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