No culpes a la gravedad por el hundimiento del barco

Bhagavad-gītā 4.36

“Accedí a placeres inmorales porque mis deseos materiales eran demasiado fuertes”. A veces podemos racionalizar así nuestra caída de los principios de la integridad espiritual. Pero esa justificación es errónea, como culpar a la gravedad por el hundimiento de un barco.

Cuando comenzamos a practicar el servicio devocional, metafóricamente abordamos un barco que nos llevará a la morada eterna de Kṛṣṇa. Así como la gravedad está presente en todas partes, también lo están los deseos materiales. Y así como los barcos están diseñados para flotar a pesar de la gravedad, el barco del servicio devocional está diseñado para mantenerse a flote a pesar de la fuerza gravitacional de los deseos materiales.

Algunos de nosotros podemos tener condicionamientos materiales profundamente arraigados; por eso podemos sentir que los deseos materiales nos arrastran con mucha fuerza. Sin embargo, el Bhagavad-gītā (4.36) nos asegura que, cualesquiera que hayan sido nuestros condicionamientos del pasado, el barco del conocimiento espiritual puede llevarnos a través del océano de la existencia material.

Un barco común puede hundirse debido a errores del navegante o por factores que escapan al control humano, como una fuerte tormenta. Pero cuando abordamos el barco especial del servicio devocional, Kṛṣṇa puede encargarse de todos los factores que están más allá de nuestro control. Lo único que nos corresponde a nosotros es protegernos de nuestros propios errores. Si caemos de nuestros principios, la causa no es la fuerza gravitacional de los deseos materiales, sino nuestra propia negligencia. Afortunadamente, el barco del servicio devocional es trascendental e indestructible; siempre podemos volver a abordarlo y reanudar nuestro viaje espiritual.

Cuando comprendemos estas verdades filosóficas, dejamos de recurrir a racionalizaciones equivocadas. En cambio, nos volvemos confiados y cautelosos a la vez: confiados en la capacidad del barco y en la protección competente de Kṛṣṇa; y cautelosos para evitar nuestros propios errores. Esta combinación de confianza y cautela nos llevará con seguridad hasta Kṛṣṇa.

Aun cuando se te considere el más pecador de todos los pecadores, cuando te sitúes en el bote del conocimiento trascendental serás capaz de cruzar el océano de los sufrimientos. - Bhagavad-gītā 4.36    

 

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