Bhagavad-gītā
4.42
tasmād
ajñāna-sambhūtaṁ
hṛt-sthaṁ jñānāsinātmanaḥ
chittvainaṁ saṁśayaṁ yogam
ātiṣṭhottiṣṭha bhārata
«Por lo
tanto, con la brillante espada de la sabiduríacorta la
duda que nubla tu visión.
Abraza
firmemente el yoga de la acción,
levántate
con convicción divina y lucha.»
Mi querido
Señor, la vida es como una guerra, y en muchas ocasiones, el enemigo más
peligroso en esta guerra no está fuera de mí en la forma de situaciones
difíciles o de personas. Está dentro de mí, en la forma de las dudas que me
atormentan desde el interior.
Tú, mi Señor,
me has creado con un propósito. Aunque Tú eres infinito y yo soy infinitesimal,
aun así, ves valor en mi existencia y en mi esfuerzo.
Desafortunadamente,
en lugar de buscar la visión iluminada espiritualmente que me permita verme
como Tú me ves —lleno de potencial divino—, neciamente busco la validación
social de las personas que me rodean, quienes con frecuencia me ven a través
del prisma de sus propias impurezas e inseguridades.
Ayúdame, ¡oh,
Señor!, a corregir esta búsqueda equivocada de validación y valoración en este
mundo falible y, en cambio, volverme hacia Ti, la fuente infalible de este
mundo.
Y permíteme
abrazar las prácticas del servicio devocional que sostienen mi conexión
contigo, capacitándome así para seguir luchando, incluso cuando la oposición
parezca abrumadora.
Concédeme, ¡oh,
Señor!, la percepción del panorama completo. Entonces, aunque pierda algunas
batallas en este mundo mientras continúo combatiendo y golpeando al enemigo de
la duda que habita dentro de mí, finalmente ganaré la guerra de la vida y
cumpliré el destino —eterno y sublime— hacia el cual Tú me llamas
constantemente, tanto a través de los éxitos mundanos como de los reveses
mundanos.
Por lo tanto, las dudas que te han surgido en el corazón debido a la ignorancia, deben ser cortadas con el arma del conocimiento. Armado con el yoga, ¡oh, Bhārata!, levántate y pelea. - Bhagavad-gītā 4.42

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